Las secuelas del paso del huracán Otto en el país persisten en Panamá Oeste, específicamente en el distrito de Arraiján, en donde varias familias se enfrentan a la posibilidad de perder su hogares.
La comunidad de La Sosa, en el corregimiento de Burunga, es una de las más afectadas, al punto que serán desalojadas 15 familias, ya que vivían sobre una pendiente.
Jorge González, viceministro de Vivienda y Ordenamiento Territorial, explicó que debido a las fuertes lluvias caídas en el país en los últimos días, la tierra que soportaba las viviendas cedió, causando severas rajaduras en algunas residencias.
Añadió que varias de las casas serán demolidas, y que para ello personal de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP) y del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) realizarán evaluaciones, a fin de determinar el total de casas afectadas.
Mientras, las personas afectadas se refugian en casas de familiares o en albergues temporales habilitados con la asistencia de la junta comunal del sitio y de las parroquias de la comunidad.
Por otro lado, en la comunidad de El Palmar, corregimiento Juan Demóstenes Arosemena, los vecinos están en alerta ante la posibilidad de que su hogares sufran daños a raíz de la sedimentación de la tierra que los amortigua.
Carmen Pérez, con más de 25 años de vivir en la zona, comentó que la crecida y la corriente del río San Bernardino ha socavado la tierra detrás de varias viviendas, dejándolas prácticamente desprotegidas.
Pérez comentó que tanto ella como sus vecinos han tenido que construir varios muros de contención, puesto que el río esta cada vez más cerca.
Al respecto, Asunción de Planes, jefa de Desarrollo Social de la Alcaldía de Arraiján, señaló que desconocían la situación, pero que realizarán una evaluación en el área.



