La Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) propuso ayer una reunión extraordinaria para analizar la situación de Brasil tras la destitución de Dilma Rousseff de la presidencia.
“La destitución de la presidenta Dilma Rousseff por parte del Senado de Brasil genera preocupación y tiene implicaciones regionales cuyo examen justifica una reunión extraordinaria de cancilleres”, expresó el organismo en un comunicado.
El organismo agrega que su secretario general, el expresidente colombiano Ernesto Samper, está“haciendo consultas con los cancilleres de la Unión”, sin detallar una fecha concreta.
Entre tanto, el Gobierno de Uruguay, miembro también de Unasur, considera una “profunda injusticia” la destitución de Dilma Rousseff, según señaló la cancillería en un comunicado emitido ayer, al tiempo que el canciller Rodolfo Nin Novoa aseguraba que el país reconocerá al nuevo Ejecutivo brasileño.
“Más allá de la legalidad invocada, el Gobierno uruguayo considera una profunda injusticia dicha destitución”, señala la nota de la cancillería tras la salida del poder de Rousseff, del izquierdista Partido de los Trabajadores, tras un juicio político que culminó en su destitución por parte del Congreso el miércoles.
El secretario general de la Unasur, Ernesto Samper, ya había propuesto el pasado lunes una cumbre regional por la paz y la integración para celebrar el acuerdo entre el Gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC, que puso fin a 52 años de conflicto armado.
“Pienso que sería muy interesante que desde este recinto emblemático de Unasur podamos acordar la celebración de una cumbre sudamericana por la paz y la integración”, dijo Samper en una rueda de prensa en la sede del organismo, en las afueras de Quito.
Samper fue presidente de Colombia en el período 1994-1998.