Tras varios intentos fallidos, ayer finalmente llegó a Panamá una delegación del Comité de Patrimonio Mundial de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés).
La misión fue originalmente concebida en el año 2011, con la tarea de monitorear el impacto del viaducto marino que conectará las avenidas Balboa y de los Poetas, en el valor patrimonial del Casco Antiguo.
La comitiva llega ahora cuando ya se ha completado el viaducto y no hay alternativa de desarrollar el túnel subterráneo, opción de interconexión licitada y adjudicada por el Ministerio de Obras Públicas (MOP) al contratista de la obra, la empresa de capital brasileño Norberto Odebrecht.
En octubre de 2010 una misión de Unesco visitó el sitio y advirtió del impacto negativo que la cinta costera tres tendría sobre el Casco Antiguo, en San Felipe.
La llegada de la misión ayer fue confirmada a este diario por la directora del Instituto Nacional de Cultura (Inac), María Eugenia Herrera, y el representante en Panamá de Icomos (organismo asesor de Unesco en temas patrimoniales), Sebastián Paniza. Herrera no quiso dar mayores detalles sobre la visita.
