CRISIS MIGRATORIA

Estados Unidos cierra la frontera con Tijuana

Estados Unidos cierra la frontera con Tijuana
Estados Unidos cierra la frontera con Tijuana

Unos 500 migrantes centroamericanos se lanzaron ayer sobre la valla fronteriza que divide a México de Estados Unidos en Tijuana, pero desistieron de cruzar al ser alcanzados por gases lacrimógenos desde el norte, al tiempo que los estadounidenses cerraron la frontera.

Desesperados de estar hacinados en un albergue, al menos 500 migrantes que participaban en una manifestación desde el albergue en el que están unos 5 mil centroamericanos, se separaron de la marcha, que sumaba unas mil personas, y se lanzaron, sin éxito, hacia la línea fronteriza de Estados Unidos.

Helicópteros estadounidenses sobrevolaban cerca de la frontera, controlando los intentos de cruzar de los migrantes y lanzando gases lacrimógenos. Poco después, los helicópteros cruzaron el límite y sobrevolaron el lado mexicano.

Con dificultades para respirar, muchos recularon e, incluso, una mujer cayó del muro y se desmayó.

“Nos van a matar!”, gritaba otra mujer tratando de recoger a la desmayada.

La multitud trataba de protegerse de los gases cubriéndose el rostro mientras que las madres auxiliaban a los niños.

La muchedumbre se arremolinaba sobre la línea fronteriza, empujándose entre ellos, en medio de gritos y llantos de los niños.

“¿Ya estamos en Estados Unidos?”, preguntaron con desesperación migrantes mientras esperaban cruzar la doble valla fronteriza que separa la ciudad mexicana de Tijuana de la estadounidense San Diego.

Desde México se escuchaba el resonar de las sirenas de la patrulla fronteriza estadounidense que hacía recorridos levantando una nube de tierra en esta desértica zona.

Tras la sorpresiva intentona de los migrantes, la agencia de aduanas y de seguridad fronteriza de Estados Unidos decidió cerrar el paso fronterizo con Tijuana, tanto de vehículos como de peatones.

Un grupo numeroso consiguió cruzar hasta un primer muro y trató de cruzar el segundo, cubierto con púas, para lanzarse a Estados Unidos, donde agentes de la patrulla fronteriza se movilizaban.

También otro puñado de centroamericanos consiguió por momentos cruzar hacia territorio estadounidense, pero se regresó cuando guardias fronterizos estadounidenses empezaron a lanzar gases lacrimógenos.

“Algunos grupos [de migrantes] trataron de manera violenta e intempestiva de ingresar por diversos medios y lugares a territorio estadounidense”, dijo a la televisora Milenio Alfonso Navarrete, ministro de Gobernación de México.

“Se va a actuar y a proceder con la deportación”, añadió Navarrete, al señalar que estas personas, “lejos de ayudar a la caravana, la afectan”.

El funcionario sostuvo que tiene identificadas “a dos o tres personas que estuvieron instigando de manera violenta” a los migrantes para que trataran de cruzar.

Con los gases y los helicópteros sobrevolando a baja altura, los migrantes empezaron a replegarse, aunque seguían sobre la línea fronteriza.

Junto al muro de lado mexicano quedaron esparcidas ropa, cobijas y algunos objetos personales que los migrantes abandonaron para poder escalar el muro hacia Estados Unidos.

El funcionario mexicano aseguró, sin embargo, que no han recibido reportes de personas lesionadas en medio del tumulto que se vivió en la frontera.

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