El Gobierno de Estados Unidos impuso sanciones contra Diosdado Cabello, uno de los principales líderes del Partido Socialista Unido de Venezuela, así como a su esposa y su hermano, en un contexto de discordia entre ambos países de cara a las elecciones presidenciales del domingo.
El hermano de Cabello, José David Cabello, dirige el servicio tributario de Venezuela, mientras que su esposa, Marleny Contreras, es ministra de Turismo.
El Departamento del Tesoro también sancionó a Rafael Sarria, un empresario venezolano allegado a Cabello, y a tres compañías de Florida vinculadas a él.
Estados Unidos ha sancionado a decenas de altos funcionarios de Venezuela en los últimos meses debido a abusos a los derechos humanos, acusaciones de narcotráfico y la erosión de las garantías democráticas.
Pero Cabello no había sido objeto de sanciones hasta ahora, lo que generaba especulaciones sobre las razones por las que Estados Unidos no penalizaba a una figura tan influyente.
Refutan a Maduro
El Grupo de Lima, conformado por 12 países americanos, se quejó ayer del impacto provocado por el incremento masivo de la migración venezolana, refutando al presidente Nicolás Maduro, quien afirmó que en su país no existe una crisis migratoria.
“El deterioro de la situación económica, social y humanitaria en Venezuela ha provocado en los últimos dos años un incremento masivo de la migración venezolana, impactando especialmente a los países de la región”, indicó un comunicado difundido por la Cancillería de Chile, miembro del Grupo de Lima.
Se indica que entre 2017 y 2018, dentro de los miembros del Grupo, Colombia ha recibido 800 mil venezolanos, Perú 298 mil 559 y Chile más de 160 mil. Siguen Argentina (82 mil), México (65 mil 784), Panamá (65 mil 415), Brasil (50 mil), Guatemala (15 mil 650) y Paraguay (2 mil 893). Estos números concuerdan con estimaciones del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados y la Organización Internacional para las Migraciones.
