Los 28 países de la Unión Europea (UE) llegaron ayer a un acuerdo para satisfacer las demandas británicas para seguir en el bloque, al término de más de 30 horas de negociaciones casi ininterrumpidas.
“Acuerdo. Hay apoyo unánime”, anunció el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk. “Hay acuerdo”, escribió en Twitter la presidenta Dalia Grybauskaite. “Se acabó el drama”, sentenció. “Es un buen compromiso, que espero que sirva para mantener a Gran Bretaña en la UE”, escribió el primer ministro checo, Bohuslav Sobotka.
Tras alcanzar el laborioso acuerdo, durante una cena de trabajo, el primer ministro británico, David Cameron, tiene ahora manos libres para volver a Londres y convocar el referéndum sobre la UE, en el que pedirá el voto a favor de seguir en el bloque.
Los detalles del texto no trascendieron, pero Cameron llegó a Bruselas con cuatro demandas: poder limitar las ayudas sociales a los imigrantes europeos, quedar al margen de los próximos pasos hacia una mayor integración europea, que el mercado único mejore su competitividad y proteger a la City de Londres de las decisiones de la eurozona.
El primer ministro maltés, Joseph Muscat, adelantó que el borrador tenía posibilidades de prosperar, porque “todo el mundo ha renunciado a algo”.
