Las universidades del país certifican a unas 26 mil personas por año, según información de la Contraloría General de la República, pero estos profesionales pierden terreno en la arena laboral.
La mayoría de los empleos formales creados en los últimos años no son ocupados por universitarios, cuyo protagonismo en la expansión del empleo disminuyó 20 puntos. Pasó de 55% de entre 2007 y 2012 a 35% entre 2012 y 2017.
La dinámica panameña es una extensión del agotado modelo educativo global. El Banco Mundial advierte de que 44.7% de quienes se integran a la educación superior en América Latina y el Caribe lo hacen en estudios relacionados con ciencias sociales, leyes y negocios, cuando el mercado reclamará de más ingenieros, tecnología y ciencia.
Vea: Universitarios pierden terreno laboral
