EL FUTURO. Es ingenuo pensar que un problema colectivo como el transporte o el tráfico se va a resolver de manera individual con que cada persona tenga un carro. Eso no va a funcionar en ninguna parte del mundo.
Se requiere un trabajo y una inversión colectiva, que tiene que estar por encima de las condiciones financieras del mercado y velar por una rentabilidad social.
Hemos entregado todo al pensamiento casi religioso de que el mercado resuelve y eso no está pasando.
La única forma de resolver esta situación es mediante la inversión en el transporte colectivo, la creación de espacios públicos y en ofrecer las condiciones necesarias para que las personas puedan circular en bicicletas y caminar. Estas son las formas de resolver los problemas de movilidad urbana que el automóvil particular jamás logrará resolver.
