El exjefe de gobierno español, José María Aznar, expresó ayer que la oposición venezolana se ha debilitado y la urgió a “ponerse otra vez a la tarea”, luego de la fractura producida tras su participación en las elecciones regionales.
Aznar abordó el tema en Miami, en el foro “¿Hacia la reinvención de los partidos políticos?”, junto a una decena de expresidentes latinoamericanos.
“La política democrática en Venezuela tenía tres pilares esenciales. Uno era la unidad de la oposición, otro era la movilización de los venezolanos, y el otro era la presión internacional”, dijo Aznar a periodistas. “Los tres pilares se han debilitado y uno de los que más se ha debilitado es el tema de la unidad de la oposición”, remarcó, citado por AFP.
El exgobernador Henrique Capriles anunció el pasado martes su salida de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) porque cuatro de los cinco gobernadores opositores elegidos en los comicios regionales del 15 de octubre se juramentaron esta semana ante la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) oficialista, que no es reconocida como legítima por la oposición y es desconocida por una docena de gobiernos latinoamericanos, así como por la Unión Europea, Estados Unidos y Canadá.
Por ello, la juramentación de los gobernadores opositores fue celebrada como un triunfo por el presidente Nicolás Maduro, luego de las protestas que duraron cuatro meses este año y dejaron al menos 125 muertos.
“Lo que haría muy bien la oposición, dijo Aznar, si quiere seguir intentando conservar una credibilidad internacional y seguir intentando representar los anhelos de tantos millones de venezolanos, es aunar fuerzas y ponerse otra vez a la tarea”.
El director político del partido Voluntad Popular, Carlos Vecchio, indicó que el resultado electoral y los acontecimientos posteriores “sin duda marcan una derrota política brutal para quienes estamos aspirando a un cambio”. “Todos tenemos una responsabilidad en todo esto”, agregó Vecchio, cuyo partido es dirigido por Leopoldo López, actualmente en prisión domiciliaria.
Vecchio añadió que “un nuevo planteamiento unitario” debe tener como principio “la necesidad de salir de la dictadura y no de convivir con ella”. “No podemos ir a procesos electorales viciados como en los que hemos estado”, reconoció.
Al foro también acudieron expresidentes como Fernando de la Rúa y Eduardo Duhalde (Argentina), Luis Alberto Lacalle (Uruguay) y Jorge Quiroga (Bolivia).
Recurriendo al término que utiliza la oposición para referirse a la constituyente, Quiroga apuntó: “La Prostituyente está mostrando quién va a quedar prostituido. Lamentablemente algunos lo hicieron. Celebro y saludo a Juan Pablo Guanipa”, el único gobernador opositor que se negó a juramentarse.
“Llega un momento en que hay que sacrificar la unidad para luchar por la libertad”, prosiguió Quiroga, entre abundantes aplausos.
También participó en el foro el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, quien fue ovacionado de pie. Almagro, portaestandarte de la causa de la oposición, se tomó selfis con los fanes, pero no dio declaraciones ni se refirió directamente al tema venezolano en su exposición.
La OEA publicó ayer el informe Venezuela y el 15-0: La diferencia entre tener o no observación electoral independiente, en el que denuncia la ilegitimidad de las elecciones, en las que el Gobierno se adjudicó 18 de 23 gobernaciones.
“(...) El proceso electoral estuvo a todas luces plagado de irregularidades que restringieron los derechos políticos de los ciudadanos e impidieron que los resultados publicados por el Consejo Nacional Electoral reflejaran la voluntad del pueblo”, señala el documento.
En el texto se detalla todo lo que implicaría efectuar una auditoría para comprobar que el proceso fue organizado para permitir diferentes alternativas creíbles para los electores y que estos tuvieron igual derecho al acceso al voto, así como para evidenciar que las diferentes etapas del proceso aseguraron que la votación y el escrutinio expresaron la voluntad del elector. Se listan en total ocho etapas que implican 51 procedimientos, más lo relativo al proceso de auditoría informática (previo, del día de la elección y posterior).
“En Venezuela no solo se atentó contra el principio de elecciones periódicas para altos cargos nacionales al extender sin argumentos el mandato de gobernadores, sino que se menoscabó la competitividad de partidos políticos y candidatos al no permitir su postulación a cargos públicos, y se manipuló la oferta electoral, perjudicando la integridad de las preferencias del votante. Además, se limitó el voto universal equitativo mediante la modificación de las reglas del proceso electoral para obstaculizar la votación”, concluye el texto.
