Con una abstención superior al 70%, los colombianos renovaron ayer el Congreso, en un torneo marcado por la elección del expresidente Álvaro Uribe como senador y el avance de su grupo político (Centro Democrático) como primera fuerza de oposición.
Sin embargo, la coalición del gobierno del presidente Juan Manuel Santos, que busca la reelección en las elecciones presidenciales del próximo 25 de mayo de 2014, ganó la mayoría de los 268 escaños del Congreso, con lo que mantiene el control legislativo.
El nuevo Congreso tendrá un papel decisivo en la adopción de los acuerdos que el Gobierno negocia con las FARC para poner fin al conflicto interno de 50 años que ha dejado 200 mil muertos.