El proyecto de ley 169 que regula el uso de sustancias y medicamentos controlados para fines médicos o científicos empezó a ser discutido en segundo debate por el pleno de la Asamblea Nacional.
El proyecto, impulsado por el Ministerio de Salud (Minsa), busca establecer regulaciones sobre estos medicamentos debido a que, si bien son necesarios para fines médicos y científicos, pueden producir adicciones en los seres humanos.
“Se requiere la fiscalización de la autoridad reguladora para evitar las posibilidades de uso indebido o de desviación”, escribió Francisco Javier Terrientes, titular del Minsa, en la exposición de motivos de la propuesta.
La iniciativa fue aprobada en primer debate en septiembre del año pasado y se consultó a representantes de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Panamá y de la Caja de Seguro Social.
Establece que las sustancias controladas serán manejadas, prescritas, dispensadas o administradas según corresponda para fines medicinales y científicos en la industria farmacéutica, entidades académicas y establecimientos debidamente acreditados y autorizados, y solo por profesionales médicos, veterinarios, odontólogos, enfermeras y farmacéuticos debidamente autorizados dentro de sus facultades y competencias para ejercer libremente la profesión en el territorio nacional.
Contempla, además, la creación del Departamento de Sustancias Controladas, adscrito a la Dirección Nacional de Farmacia y Drogas del Minsa, entidad que tendrá entre sus funciones la regulación y vigilancia del cumplimiento de esta normativa.
Plantea el documento que los analgésicos opioides, tales como morfina y codeína, los antiepilépticos, como lorazepam y fenobarbital, son necesarios para tratar el dolor, según ha reconocido la Organización Mundial de la Salud.
Ayer se suspendió la discusión en segundo debate porque no estaban presentes autoridades del Minsa.
