El presidente de la República, Juan Carlos Varela, negó ayer que su administración quiera continuar con la polémica feria migratoria Panamá, Crisol de Razas, iniciativa que nació en 2010, en el gobierno del presidente Ricardo Martinelli, y que buscaba la legalización de extranjeros en el país.
Pese a que el Gobierno suspendió esta actividad en octubre pasado, el Colegio Nacional de Abogados (CNA) advirtió de las “intenciones” de la actual administración de crear un nuevo programa de esa índole.
No obstante, Varela explicó que su gobierno, a través de un decreto, buscará los mecanismos para que aquellos extranjeros que se beneficiaron con el Crisol de Razas actualicen su estatus migratorio de forma expedita.
“No. No va a haber más ferias. Es un decreto que permite, a través de la oficina de migración, reglamentar el estatus en el país”, aseguró.
Consideró irresponsable mantener sin un estatus a los extranjeros que se regularizaron por medio del programa. Por ello, indicó que actuará con responsabilidad con todos los panameños y con las personas que residen en el país. Sin embargo, dijo que eso no significa que vayan a “abrir la puerta como estaba anteriormente para hacer más ferias”.
Las declaraciones del Presidente no convencieron al CNA, por lo que Irma Araúz, presidenta de la Comisión de Derecho Migratorio de ese gremio, señaló: “nosotros no vamos a bajar la guardia”.
Dijo que enviarán una carta abierta al mandatario, para hacerle saber que no están de acuerdo con otra regularización masiva.
A su juicio, lo más prudente es la modificación del decreto ley. “Siempre hemos dicho que establezcan una política de migración planificada”, acotó.
Durante la vigencia del plan Crisol de Razas, las autoridades migratorias recaudaron alrededor de $60 millones al legalizar a cerca de 48 mil extranjeros.
Araúz recordó que mañana el CNA fijará su posición oficial sobre el tema.


