El cese al fuego firmado el pasado 23 de junio entre el Gobierno colombiano y las FARC representa una “etapa” en el proceso de pacificación de Colombia, que deberá ser “consolidado” con “medidas de confianza”, aseguró el ministro de Relaciones Exteriores del Vaticano Paul Richard Gallagher.
“La Santa Sede ha estado involucrada desde el plano diplomático, proporcionando apoyo y aliento, pero sin participar directamente en las negociaciones”, alegó el religioso inglés.
Gallagher se refirió también a las heridas causadas por el conflicto y reconoció las dificultades que algunas personas atraviesan tras más de 50 años de enfrentamientos.
Al mencionar a los cerca de 6 millones de desplazados por el conflicto, habló de “una gran necesidad de curación en ambos lados”.
“No va a ser fácil. Hay que ganarse los corazones y las mentes, y comenzar un nuevo proceso que se tomará un tiempo muy, muy largo”, apuntó.
