El Vaticano está investigando el posible financiamiento ilegal del apartamento que ocupa el cardenal italiano Tarcisio Bertone, que fue secretario de Estado (número dos) durante el papado de Benedicto XVI.
El vicedirector de la oficina de prensa, Greg Burke, confirmó a los periodistas una información del semanario italiano L’Espresso que revela esa investigación.
El apartamento está situado cerca de la residencia del papa. Según la prensa, mide 700 metros cuadrados, pero Bertone afirma que son menos de 300 y que además lo comparte con tres religiosas y una secretaria.
Greg Burke confirmó que dos personas están siendo investigadas: Giuseppe Profiti, expresidente del hospital Bambino Gesú, y Massimo Spina, extesorero del mismo centro, que pertenece a la Santa Sede.
Bertone, que se retiró de su cargo de secretario de Estado en 2013, aseguró en diciembre de 2015 que las obras de renovación del apartamento costaron 300 mil euros ($341 mil 828).
Otros 200 mil euros (unos $227 mil 885) habrían sido luego depositados por la Fundación del Bambino Gesú, aunque el cardenal aseguró que él no estaba al corriente.
Bertone niega haber autorizado ese pago para su apartamento, dijo su abogado, Michele Gentiloni, quien emitió un comunicado afirmando que el cardenal nunca “dio instrucciones ni autorizó” a la fundación a hacer esos desembolsos.
Bertone ha insistido en que pagó por las renovaciones de su propio bolsillo.
