Las imágenes de cubanos desembarcando en playas de la Florida o siendo rescatados por guardacostas estadounidenses tienen más de cuatro décadas en los medios de comunicación del mundo y ahora en las redes sociales. A esas estampas se unen los “balseros del aire”, justo como titula una novela el escritor Abel Ibarra. Son venezolanos que huyen de la crisis económica, social y la inseguridad que vive ese país. Maleta en mano, llegan al Aeropuerto Internacional Simón Bolívar y se despiden del país con la típica foto en el piso de cromointerferencia del maestro Carlos Cruz Diez. Panamá es uno de esos destinos seleccionados para vivir.
El Servicio Nacional de Migración registra que 19 mil 571 ciudadanos de ese país solicitaron permisos de residencia en Panamá entre 2010 y hasta julio de este año. Sin contar los venezolanos con ciudadanía española, italiana y portuguesa, que tramitan papeles por otras modalidades.