Representantes de la oposición venezolana se reunieron ayer lunes en París con el presidente francés, Emmanuel Macron, en un encuentro en el que presionaron por ayuda humanitaria para su país, en la primera parada de una gira por ciudades europeas en busca de respaldo contra el mandatario Nicolás Maduro.
El gobierno socialista de Maduro ha sido criticado por las Naciones Unidas, Washington y otros gobiernos por no permitir la entrada de ayuda humanitaria -para aliviar una grave escasez de alimentos y medicinas-, por quitarle atribuciones al Parlamento liderado por la oposición y por encarcelar a cientos de opositores. “Macron nos ha comunicado su disposición de ayudar inmediatamente con medicinas o comida, junto con otros socios comunitarios”, dijo el presidente del Parlamento venezolano, el opositor Julio Borges, a su salida de la reunión.
En tanto, el Gobierno venezolano advirtió a los gobiernos de Alemania, España, Italia y Reino Unido que escalará las acciones diplomáticas si persisten en entrometerse en sus asuntos internos, al entregarles ayer lunes notas de protesta. “Ojalá que estas acciones no se repitan, se lo hemos dicho a los embajadores. Si no, tendremos que evaluar medidas diplomáticas de mayor y más profunda magnitud”, señaló el canciller, Jorge Arreaza, a la prensa, tras reunirse por separado con los diplomáticos.
