Al menos 72.1% de la población venezolana –unos 21.7 millones de personas– no se alimenta bien, porque come solo dos veces al día y lo que consume no garantiza una dieta balanceada. Así lo demuestra una encuesta realizada por la firma Thomas More Consulting que fue encargada por el diputado Miguel Pizarro, presidente de la Comisión Permanente de Desarrollo Social de la Asamblea Nacional.
La encuesta revela que un 15.2% de la población –unos 4.5 millones– ingiere alimentos solo una vez al día, en tanto que 7.4 millones de venezolanos (28.4%) pueden comer tres veces al día.
La información fue divulgada por Pizarro el pasado viernes, y será llevada ante la Unicef y el Fondo para la Alimentación y la Agricultura (FAO) de Naciones Unidas.
El estudio, que tiene un margen de error del 2.19%, fue realizado vía telefónica, a 2 mil personas, entre el pasado 8 y 12 de agosto.
El estudio analizó la calidad de lo que comen los venezolanos a raíz de la crisis alimentaria que azota al país, dividiéndola en tres tipos: óptima, media y grave.
La dieta óptima –consumida por el 28.4% de la población– es equivalente a una alimentación balanceada, ya que se ingieren proteínas de primer nivel, como pollo y carne, y se complementa con carbohidratos y vegetales. En este grupo están 7.4 millones de venezolanos.
La dieta media –consumida por el 47.9% de los encuestados– incluye a aquellas personas que se nutren de proteínas dos veces al día, así como aquellos que pueden comer tres veces al día pero se ven obligados a prescindir de los alimentos que contienen proteínas. Aquí se encuentran 14.4 millones de venezolanos.
La dieta grave –consumida por el 24.2% de los encuestados– abarca a un grupo que come dos veces al día, sin ningún tipo de proteínas en sus alimentos, y a otro que come una sola vez sin importar la calidad de lo que consume. En este grupo hay 7.3 millones de habitantes.
Cuando la consultora preguntó a los encuestados dónde conseguían los alimentos, un 37.8% dijo que en las cadenas privadas de supermercados; un 27.5% los consigue de bachaqueros, que son acaparadores de productos de primera necesidad que luego revenden a precios más elevados, y 30.1%, en los supermercados públicos.
Una cifra reveladora salida de la encuesta fue que el 15.7% se alimenta con residuos de comida que dejan los supermercados. El 5.8% expresó que cosecha sus propios productos o recoge alimentos de la calle.
La preocupación por el desabastecimiento de alimentos es tal que el 48% de los consultados dijo que no trabaja porque no tiene comida en su casa y el 58% tuvo que abandonar su empleo para buscar los productos necesarios para satisfacer las necesidades del hogar.
“Es una pequeña radiografía de la cruda realidad. Unamos esfuerzos para que estos datos no se conviertan solo en estadísticas; que el hambre no sea algo normal”, dijo Pizarro al presentar los resultados.
La falta de alimentos ha incidido en la asistencia escolar. De acuerdo con la encuesta, 38.1% de los jóvenes que asiste a colegios oficiales dejó los estudios porque no había suficiente comida en sus hogares, y 57.8% de los padres dejó de comer para poder alimentar a sus hijos. En tanto, 11.9% indicó que sus hijos únicamente pudieron recibir alimentos a través de los comedores escolares.
“Estamos alterando el desarrollo intelectual y el crecimiento del cerebro cuando hay ausencia de ácidos grasos esenciales, hierro, calcio, para asegurar el buen desarrollo y desempeño de los niños”, dijo Marianella Herrera, directora del Observatorio Venezolano de la Salud en entrevista al canal internacional NTN24.
El Capítulo Pobreza de la Encuesta sobre Condiciones de Vida en Venezuela, un estudio de las universidades Central de Venezuela, Católica Andrés Bello y Simón Bolívar, dio a conocer que 2014 y 2015 fueron los peores años de contracción de ingresos en el país. Según la investigación nacional, 73% de los hogares y 76% de los venezolanos están en pobreza de ingresos, lo que significa que cerca de 23 millones de habitantes viven con escasos recursos y más del 80% del presupuesto familiar está destinado a la compra de alimentos. (Con información de El Nacional, La Patilla, elestimulo.com)
