El Gobierno venezolano acusó ayer al uruguayo Luis Almagro de abusar de sus atribuciones como secretario general de la OEA al seguir instrucciones de Washington para alinearse con la oposición venezolana.
“Desde Venezuela no vamos a permitir que ningún país, y lo voy a decir con nombre y apellido, Estados Unidos, sirviéndose de la secretaría general (de la OEA) y de factores violentos en Venezuela pretenda la intervención de nuestra patria”, dijo la canciller Delcy Rodríguez durante una sesión extraordinaria que su gobierno solicitó al Consejo Permanente de la OEA.
“Se nos amenaza prácticamente desde algunos factores de la organización, que nos amenaza con la aplicación de la Carta Democrática Interamericana”, agregó. “Esto es de verdad, grave y risible”, dijo.
Rodríguez compareció ante el Consejo una semana después de que Almagro recibiera en su despacho a varios diputados opositores venezolanos que le solicitaron evaluar el mecanismo más apropiado de intervenir ante lo que calificaron como intentos del Ejecutivo para entorpecer el funcionamiento de la Asamblea Nacional.
Almagro permaneció inexpresivo durante el discurso, el cual escuchó sentado exactamente junto a Rodríguez.
El artículo 20 de la Carta Democrática Interamericana autoriza a cualquier Estado miembro o al secretario general a convocar al Consejo Permanente en caso de que “en un Estado miembro se produzca una alteración del orden constitucional que afecte gravemente su orden democrático”. El Consejo Permanente podría convocar a un periodo extraordinario de sesiones de la Asamblea General, la cual podría suspender a ese país de la OEA con el voto de los dos tercios de los 34 Estados miembros.
