La oficialista Asamblea Nacional Constituyente (ANC) sorprendió al país al adelantar las elecciones presidenciales en Venezuela para fines de abril, en las que podría participar el mandatario Nicolás Maduro, quien adelantó ayer que está dispuesto a buscar la reelección.
La sorpresiva convocatoria generó preocupación entre opositores y analistas que consideraron el anuncio como una represalia a las sanciones que acordó la Unión Europea contra siete funcionarios y exfuncionarios.
Los constituyentes decidieron por unanimidad y al grito “¡el pueblo unido jamás será vencido!” convocar los comicios.
Ahora la convocatoria tiene que ser ratificada por el Consejo Nacional Electoral (CNE), controlado en mayor medida por el oficialismo, y que deberá fijar la fecha precisa para la contienda.
Maduro afirmó horas después que si el partido oficialista y las organizaciones aliadas al gobierno aprueban su postulación, estará“a la orden de la candidatura presidencial”.
El gobernante pidió al CNE que “fije la fecha más cercana para salir de esto, ganar las elecciones, y empezar a hacer una gran revolución”. En noviembre pasado, el vicepresidente Tareck el Aissami sugirió que Maduro iría a la reelección.
Poco después de esta declaración se comenzaron a observar en algunos puntos de la capital afiches con la imagen de Maduro y las palabras “lealtad” y “futuro”, hecho que algunos asumieron como una precampaña para la reelección.
El constituyente Diosdado Cabello, quien presentó la propuesta de convocatoria, dijo durante la sesión que “no vamos a tener problema con la candidatura revolucionaria” y que el oficialismo irá con “un solo candidato”.
“Si ellos ponen sanciones, nosotros proponemos elecciones”, indicó Cabello, vicepresidente del partido oficialista, tras rechazar las sanciones que aprobó la víspera la Unión Europea contra él; el fiscal general, Tarek William Saab; el ministro de Interior, mayor general Néstor Reverol; el presidente del Tribunal Supremo de Justicia, Maikel Moreno; el excomandante de la Guardia Nacional, José Benavides; la presidenta del Consejo Nacional Electoral, Tibisay Lucena, y el jefe del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional, general Gustavo González.
La Unión Europea justificó las sanciones, que incluyen congelación de activos y prohibición de viajar a Europa, alegando que los siete funcionarios y exfuncionarios habrían incumplido los principios democráticos o el Estado de derecho, y habrían incurrido en violaciones a los derechos humanos.
“Agárrense duro, porque vamos a responder en toda la línea diplomática”, dijo Maduro ayer, al rechazar las sanciones, que consideró como una “decisión absolutamente grosera y desacertada”.
El canciller venezolano, Jorge Arreaza, espera entregar el día de hoy notas de protesta a los países de la Unión Europea.
La Mesa de la Unidad Democrática (MUD), coalición que agrupa una veintena de partidos opositores, aún no ha decidido si elegirá en elecciones primarias o por consenso a su candidato unitario.
El secretario general del partido opositor Acción Democrática, diputado Henry Ramos Allup, manifestó preocupación por la decisión de la constituyente, y dijo al canal Globovisión que la sorpresiva convocatoria a elecciones presidenciales es “una represalia a la aplicación de sanciones”.
Durante las negociaciones que han llevado a cabo el oficialismo y la oposición durante este mes en República Dominicana se discutió la convocatoria a elecciones presidenciales.
La coalición opositora ha exigido garantías de transparencia y el cambio de la directiva del Consejo Nacional Electoral para participar en la consulta. Maduro ratificó ayer que el Gobierno seguirá en el proceso de negociaciones.
En tanto, los cancilleres de los países miembros del Grupo de Lima rechazaron ayer en Santiago la convocatoria electoral.
“Esta decisión imposibilita la realización [de elecciones] presidenciales democráticas, transparentes y creíbles”, indicó un comunicado leído por el canciller chileno, Heraldo Muñoz, tras una reunión de los ministros de Relaciones Exteriores.
Por varias décadas, las elecciones presidenciales se realizaban a finales de año, pero desde la muerte del presidente Hugo Chávez, en marzo de 2013, los comicios presidenciales se hicieron en el primer cuatrimestre.
El oficialismo ganó por abrumadora mayoría las elecciones regionales de octubre y los comicios de alcaldes de diciembre, en los que los principales partidos opositores no participaron, pero no está claro si ese escenario podría repetirse en unas elecciones presidenciales.
