Con la participación de representantes de dos de los integrantes del Mercado Común del Sur (Mercosur), Uruguay y Bolivia, que está en proceso de adhesión, la canciller venezolana, Delcy Rodríguez –en representación del gobierno de Nicolás Maduro–, asumió formalmente ayer la presidencia del bloque, en un acto en el que volvió a atacar a sus otrora socios políticos y comerciales e integrantes del organismo: Argentina, Paraguay y Brasil.
“Venezuela asume plenamente. Muy pronto daremos a conocer el cronograma de reuniones, de actividades, los planes que tiene el presidente Maduro para esta presidencia pro témpore. Se refiere al reforzamiento del comercio intrarregional, a las capacidades productivas de nuestros países, a la integración productiva en nuestras fronteras”, declaró a la prensa tras izar la bandera del bloque suramericano en la Casa Amarilla, sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, en presencia de los miembros del cuerpo diplomático.
La canciller también agradeció a los países que los acompañaron, los cuales, afirmó, reconocen el respeto al Estado de derecho y a los tratados constitutivos y fundacionales del Mercosur, “que nos dan el ejercicio pleno de esta Presidencia”.
Previo a la izada de la bandera, la funcionaria leyó un comunicado en el que rechazó lo que calificó como un “boicot” emprendido por la “triple alianza” de los gobiernos de Argentina y Paraguay e interino de Brasil, para “impedir el normal desenvolvimiento de la presidencia de Venezuela al frente del Mercosur”, conforme al Tratado de Asunción y el Protocolo de Ouro Preto.
“Resulta revelador que estos tres gobiernos, uno de ellos interino, que recién se incorporan a la vida política de la región, pretendan dar al traste de manera acelerada, arbitraria, intolerante y con métodos antijurídicos, con nuestros más importantes bloques de integración producto de un profundo esfuerzo y vocación unionista en los últimos 15 años”, señala el comunicado, en el que además asegura que este “asalto” es alentado desde Washington con el fin de destruir los “importantes avances socioeconómicos alcanzados por los gobiernos populares, progresistas y de izquierda a favor del desarrollo” de los pueblos.
Considerar erróneamente que la coyuntura regional justifica esta insensata arremetida contra Venezuela y los mecanismos de unión e integración regional –apunta más adelante el comunicado – expresa un desconocimiento profundo del Estado de derecho que nos rige y de la historia común que guía a nuestros países. Reeditar esta nueva modalidad de Plan Cóndor para agredir a Venezuela y atentar contra la institucionalidad del Mercosur no solo conforma un despropósito jurídico y político sino que sintoniza de forma genuflexa con el consenso de Washington y alienta la restauración neoliberal y derechista en nuestra región, leyó Rodríguez.
Más temprano ayer, Paraguay convocó a su embajador en Venezuela luego de las expresiones del presidente Maduro contra el gobierno de Horacio Cartes que ha mantenido una posición crítica contra el Gobierno venezolano en las reuniones sostenidas en la Organización de Estados Americanos (OEA) a propósito de la crisis política y socioeconómica que azota al país.
Maduro dijo el pasado miércoles, en un acto oficial, que Argentina, Brasil y Paraguay eran “la triple alianza de torturadores de Suramérica”. Aseguró que la oligarquía paraguaya, “corrupta y narcotraficante”, lo perseguía. También dijo que lo perseguía el “demacrado” Mauricio Macri de Argentina, “repudiado por su pueblo”, y la “dictadura impuesta en Brasil”, en alusión a Michel Temer.
El jueves, después de la reunión, el canciller paraguayo, Eladio Loizaga, reiteró que la presidencia del Mercosur debe ser transmitida de un país a otro en una cumbre, algo que no ha ocurrido, ya que Uruguay dejó el cargo el pasado viernes, 29 de julio, sin un acto formal de traspaso.
Las declaraciones y la toma de posesión unilateral de la presidencia pro témpore por parte de Venezuela se dio un día después de que tuviera lugar en Montevideo –donde está ubicada la secretaría del organismo– una reunión con coordinadores técnicos y miembros fundadores del bloque. La reunión, convocada tras las críticas emitidas al grupo por el presidente Maduro, terminó sin que llegaran a un consenso en torno a si Venezuela debía asumir la jefatura, confirmó el vicecanciller paraguayo, Rigoberto Gauto.
Gauto lamentó que el Gobierno venezolano no asistiera a la reunión, aunque fue invitado a participar.
Brasil y Paraguay desconocen el mandato que correspondería a Venezuela, por su situación política.
Ayer, antes de viajar a Río de Janeiro para la inauguración de los Juegos Olímpicos, Loizaga manifestó que el Mercosur “debe volver a sus raíces económicas, libre circulación de bienes, dejar de lado el amiguismo ideológico y que cada país miembro respete su propio proceso político interno”. Prefirió no volver a hablar de Venezuela.
Según el sitio oficial, el Mercosur estableció en 1994, a través de la firma del Protocolo de Ouro Preto, las bases de su estructura institucional, con el objetivo de organizar la dinámica de los trabajos en los órganos del bloque. Entre otras cosas se definió que la presidencia es ejercida por rotación, en orden alfabético de los Estados partes, por un periodo de seis meses.
(Con información de El Nacional, Globovisión, Venevisión, Venezolana de Televisión y la agencia AP)



