El vicepresidente ecuatoriano Jorge Glas rindió ayer una declaración voluntaria ante la fiscalía sobre el caso de corrupción de la empresa brasileña Odebrecht, la cual reconoció haber entregado 33.5 millones de dólares en sobornos a funcionarios a cambio de obras estatales.
Al término del procedimiento ante el fiscal general, Carlos Baca, Glas dijo ante la prensa: “tenemos que actuar con seriedad. Hago un llamado a la oposición a que actúe con seriedad y responsabilidad. La justicia no es un circo, no es un show para que alguien le venga a tomar foto”, y añadió que “claramente ha habido un intento de destruir la honra de personas... Y en lo particular acudiré a la justicia (para enfrentar a los responsables)”.
Antes del ingreso del vicepresidente, decenas de simpatizantes protagonizaron incidentes en las calles y agredieron verbal y físicamente a un exlegislador de oposición que buscaba ingresar a la fiscalía para entregar 25 preguntas que pudieran ser formuladas a Glas, pero no logró hacerlo.
Durante la campaña política que llevó al poder al presidente Lenín Moreno, Glas, reelecto en el cargo en la elecciones generales de este año, fue denunciado por la oposición como parte de la red de corrupción de la compañía brasileña, lo que él ha negado insistentemente desde el principio.
Cuestionan demora en la extradición de Toledo
La Fiscalía de Perú se quejó ayer de la “demora” de la justicia local en el envío de un segundo pedido de arresto del expresidente Alejandro Toledo a Estados Unidos para respaldar un proceso que busca su extradición por corrupción. Un equipo de fiscales peruanos estuvo la semana pasada en Estados Unidos para brindar información adicional a funcionarios de la justicia local sobre las investigaciones a Toledo por lavado de activos en dos casos relacionados a una presunta recepción de sobornos de Odebrecht. La justicia peruana envió en febrero a Estados Unidos un primer pedido de arresto de Toledo tras acusaciones de que recibió 20 millones de dólares de Odebrecht para darle a esa compañía la construcción de dos tramos de una carretera que une Perú con Brasil. La Fiscalía pidió a un juez en abril una segunda solicitud de “arresto provisorio” con fines de extradición de Toledo, por la compra de lujosas viviendas en Lima con dinero presuntamente ilícito.
