Víctimas del conflicto armado que azota a Colombia desde hace más de medio siglo pidieron ayer a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y al gobierno de Juan Manuel Santos “redoblar” sus esfuerzos para lograr un acuerdo definitivo que “proscriba la violencia política”.
El grupo, que viajó a Cuba para exponer sus casos ante los negociadores de las FARC y el Gobierno durante los casi cuatro años que duraron las pláticas de paz, dijeron en un comunicado que los colombianos tienen “la responsabilidad de impedir que el conflicto armado se reactive”. “Por tal motivo solicitamos a la mesa de negociación redoblar sus esfuerzos para agilizar consensos que permitan avanzar en un acuerdo definitivo que recoja las voces de todos los sectores del país”, luego de que el pacto alcanzado fuera rechazado por 50.2% de los votantes en un plebiscito.
“Les solicitamos encontrar prontamente un mecanismo que garantice la continuidad del cese bilateral, el resguardo y la protección de los pobladores rurales y las comunidades que sufren directamente la crueldad de la guerra, con el acompañamiento de los equipos (...) de Naciones Unidas y de la Misión de Paz de la OEA”, añadieron. “El acuerdo final firmado [es] una gran conquista (...) que servirá de base para continuar consensuando posiciones (...) proponemos un gran pacto político y social que proscriba la violencia política”, afirmaron.
