Los sobrevivientes de la tragedia del autobús 8B-06 se sienten en el olvido después de 10 años, a la vez que reclaman un mejor servicio en el transporte público.
La enfermera Ligia Atencio, una de las más afectadas por aquel hecho, dijo sentirse abandonada por la justicia y el Estado, junto con otras víctimas. Ella por su condición requiere el uso frecuente de cremas y padece de problemas pulmonares.
Mientras que, Luis Contreras coincidió con Atencio al manifestar que, “tras 10 años nos sentimos mal y tristes con la injusticia que se hizo con nosotros. Al Estado no le ha importado el sistema de transporte público ni nuestra condición física”.
Así mismo se expresó Edgar Escartín, quien también reclama un buen servicio de transporte para los panameños, para que la muerte de sus tres familiares no sea en vano. “Yo perdí a tres personas que amaba”, indicó
El incendio del autobús de pasajeros de la ruta Mano de Piedra-Corredor Norte causó 18 muertos. El vehículo ardió tanto que las llamas elevaron la temperatura a cerca de 400 grados centígrados, según el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses.