El video del fatal encuentro entre policías de Charlotte, Carolina del Norte, y un hombre afroamericano muestra a la esposa del hombre exclamando repetidamente que él no está armado y pidiéndole a la policía que no dispare, mientras los policías le gritan al hombre que suelte el arma.
El video, grabado por la esposa de Keith Lamont y colocado ayer en el cibersitio del The New York Times, no muestra si Scott está armado o no. La policía dice que sí, pero testigos afirman que sujetaba solo un libro.
El video de unos dos minutos y medio no muestra el momento de los disparos, aunque se pueden escuchar. Sí muestra a la esposa explicándole a los policías que Scott tiene una discapacidad cerebral debido a un traumatismo y, en cierto momento, le pide al esposo que salga del carro para que los policías no vayan a reventar las ventanas. Le dice: “No lo hagas”, aunque no queda claro a qué se refería.
A medida que se intensifica el intercambio de gritos, la mujer exclama: “¡Más les vale que no le disparen!” Se escuchan tiros y se ve a Scott boca abajo en el pavimento y a la mujer advirtiéndole a los agentes: “Más les vale que viva”. Ella sigue grabando y pregunta si han llamado a una ambulancia. Los policías se aproximan a Scott, pero no queda claro si están revisándole por si está armado o tratando de prestarle primeros auxilios. La esposa informa dónde están , apunta la cámara a los policías y añade: “Estos son los oficiales que le dispararon a mi marido”.
Ni representantes del departamento policial ni de la alcaldía emitieron de inmediato un comentario.
El video salió a la luz luego de que una tercera noche de protestas devino en una tensa calma, al culminar la mañana de ayer el toque de queda nocturno decretado por el alcalde.
La noche del jueves hubo protestas mayormente pacíficas en el distrito comercial de la ciudad, vigiladas de cerca por soldados de la Guardia Nacional.
Los manifestantes exigen que la policía difunda videos que esclarezcan lo sucedido. El jefe policial Kerr Putney expresó que hay imágenes de por lo menos una cámara cargada por un policía, y una del tablero de uno de los vehículos policiales.
La familia de Scott fue invitada por la policía a ver un video el pasado jueves, y salió exigiendo que sea difundido al público.
Los manifestantes gritaban el jueves: “¡Suelten el video!”, “¡Queremos el video!”. Brevemente obstaculizaron una intersección y luego se encaramaron en las gradas que llevan a la sede municipal. Poco después, varias docenas de personas marcharon por una carretera interestatal y fueron dispersadas por policías antimotines.
