Funcionarios judiciales argentinos confirmaron que tienen pruebas de que millones de dólares, producto de la corrupción entre funcionarios y empresarios de su país, fueron movidos a través de sociedades offshore panameñas.
La información ofrecida por el fiscal, Guillermo Marijuán, y el juez federal, Sebastián Casanello, a medios locales, está relacionada con la “Ruta del dinero K”, nombre con el que se conoce a la investigación de cómo los expresidentes Néstor Kirchner (2003-2007) y Cristina Fernández (2007-2015) y empresarios allegados a ellos –en este caso Lázaro Báez y sus hijos–, habrían movido dinero público a través de un entramado de sociedades y empresas y adquirido propiedades.
“Hemos recibido una información con el auxilio internacional que nos ha permitido conocer la existencia de numerosas cuentas en el exterior (...) nosotros, con mucho trabajo por parte de la fiscalía, por parte del juzgado, consideramos que con esta información que hemos recibido, en lo que tiene que ver con los hechos –porque puede haber todavía muchas personas vinculadas al suceso– [están] bastante esclarecidos”, declaró a los medios el fiscal Marijuán.
Al explicar la forma en que se movía el dinero, Marijuán indicó que pudieron corroborar que se llevaba a Suiza y desde allí se reingresó a Argentina con la supuesta venta de unos bonos. También tenemos acreditado, agregó, que gran parte de ese dinero se destinó en un momento determinado a la adquisición de inmuebles.
“En definitiva, tenemos acreditado que esa venta de bonos por un aproximado de 208 millones de pesos (unos 13.9 millones de dólares al cambio actual) volvió a la Argentina, en una clara maniobra de dinero (...) hemos tenido la posibilidad de esclarecer las sociedades que se han formado, las divisas que se han enviado al exterior, las cuentas en donde quedaron radicadas, los bancos que han intervenido y la manera en que ese dinero reingresó a la Argentina para después transformarse en propiedades e inmuebles. Estamos hablando de cuentas que están a nombre de los cuatro hijos de Lázaro Báez”, detalló.
El juez Casanello informó que la información está consignada en un informe de inteligencia de la Unidad de Información Financiera (UIF) y que no se descartan detenciones. No obstante, “el juzgado ha coincidido con la fiscalía en que es necesario recabar mayor información”, agregó.
Por el momento, el pasado viernes Casanello llamó a rendir declaración indagatoria por delitos de lavado de dinero a tres de los hijos del empresario Báez: Leandro Antonio (6 de julio), Melina Soledad (7 de julio) y Luciana Sabrina (11 de julio), según consta en el dictamen del fiscal (CFP3017/2013), disponible en el sitio web del Centro de Información Judicial.
En el dictamen del juez se explica que del informe de la UIF “se desprende importante información en torno a la hipótesis criminal que atañe a la formación de una estructura jurídica y societaria en el extranjero, montada para canalizar fondos de origen ilícito de propiedad de Lázaro Antonio Báez (...)”.
Por lo anterior, en su dictamen, el juez dispone “a los fines de neutralizar los riesgos procesales (...) respecto a las personas físicas mencionadas la prohibición de salida del país, la obligación de fijar domicilio en el radio del tribunal, de comparecer semanalmente por ante el mismo y de no ausentarse de su jurisdicción por más de veinticuatro horas sin dar aviso de ello (...)”.
El escándalo de la “Ruta del dinero K” tomó un giro nuevo en marzo pasado, cuando el noticiero argentino Telenoche presentó un informe, incluidos videos de las cámaras de seguridad de la Financiera SGI, conocida como La Rosadita, en los que se veía contar gran cantidad de dinero a varias personas, entre ellas, Martín Báez, hijo de Lázaro, ambos procesados ya por lavado. También se apreció en los videos cómo registraban los fajos que contaban y los trasladaban en bolsos, incluso a un cuarto, ya que no cabía en la caja fuerte.
Lázaro Báez es considerado un testaferro de los Kirchner, ya que luego de tener una modesta carrera como contador del Banco de Santa Cruz, donde llegó a ser gerente en 1991 –durante la gobernación de Néstor Kirchner en Santa Cruz– logró privatizar la entidad bancaria y poco después pasó a formar Austral Construcciones, S.A., empresa que absorbió la mayor cantidad de las obras públicas de la provincia de Santa Cruz. Más adelante compró campos, y sus allegados formaron sociedades con los Kirchner en las que compraron hoteles. Más recientemente, incursionó en el negocio petrolero y la compra de estancias. Entre otros proyectos de gobierno ganados por su compañía en los últimos años, en abril de 2012 se adjudicó a Austral Construcciones la construcción de un camino montañoso, para el cual la Nación habría invertido mil 400 millones de pesos (unos 94 millones de dólares al cambio actual).
La Rosadita fue comprada por la empresa Helvetic Services Group, cuyo presidente, Marcelo Ramos, tiene una orden de captura nacional e internacional desde inicios de mayo pasado.
EL PAPEL DE PANAMÁ
El documento judicial de Casanello también detalla que Helvetic Services Group “habría recibido un mandato a partir del año 2011 por parte de la Fundación Kinsky, radicada en Panamá y cuyos directores serían Jorge Chueco y Daniel Pérez Gadín, para canalizar dinero en las sociedades Austral Construcciones –por $20 millones– y Epsur, S.A. –por $5 millones–. A su vez, la Fundación Kinsky presentaría como beneficiarios finales a Leandro Báez, Luciana Báez, Martín Báez y Melina Báez (...)”.
Agrega el documento que “Jorge Chueco y Daniel Pérez Gadín serían asimismo directores y beneficiarios finales de la empresa Tyndall Limited Inc., radicada en Panamá (...)”, la cual, con posterioridad a su constitución, en septiembre de 2011, según la UIF habría empezado a “recibir enormes depósitos que no encuentran justificación patrimonial, financiera o económica alguna”.
También mencionan la firma Teegan Inc., con sede en Panamá, cuyo titular sería Martín Báez, acreditando $99 mil 950 un mes después. Y tres transferencias más que suman $899 mil 879, una de ellas de una empresa radicada en Uruguay.
“Es decir, Teegan Inc., aparece transfiriendo grandes montos a Tyndall Limited, esto es, desde una empresa de Martín Báez a otra empresa de Chueco y Pérez Gadín, operaciones transnacionales que carecerían de justificación económica o financiera y que además no tendrían ningún respaldo patrimonial”, se lee en los argumentos de Casanello.
La información de inteligencia obtenida por la UIF y la colaboración con Suiza –que es querellante en la causa desde sus inicios, de acuerdo con el fiscal Marijuán– también permitió confirmar una operación similar que habría realizado Helvetic Services Group con la firma Redwood Associates Corp., del uruguayo Juan Pedro Damiani Sobrero, quien sería socio de la firma uruguaya Damiani y Asociados, “uno de los principales clientes del Estudio Mossack Fonseca, mediante el cual, Patricia Amonategui habría constituido 123 empresas relacionadas con Aldyne S.A., en el estado de Nevada, EU”.
Las transferencias a Daminiani desde Helvetic sumarían unos 3.1 millones de dólares y se habrían hecho en noviembre de 2010, febrero de 2011 y enero de 2013. “Todos esos movimientos de dinero sin justificación aparente (...) son sospechosos de estar asociados a las maniobras investigadas”, afirmó.
“De las cuentas de Kinsky Foundation y de la cuenta de Wodson International, S.A., mencionadas, ambas a nombre de los Báez, el dinero fue transferido a la cuenta de Helvetic Services Group, S.A., a los efectos de adquirir bonos de la República Argentina, y de allí transferidas a la cuenta comitente que Helvetic Services Group poseía en la firma Financial Net Sociedad de Bolsa S.A., que luego, como se ha explicado, liquidó esos títulos en el mercado de valores de la ciudad del Rosario, lo que permitió incorporar una cuantiosa suma de dinero al patrimonio de Austral Construcciones, S.A., de modo tal de culminar el ciclo de blanqueo de dinero que comenzó con la clandestina expatriación de grandes sumas de dinero”, se expresa en el dictamen del juez.
(Con información de Clarín, La Nación, Perfil, Infobae y TN Televisión)



