El expresidente polaco y líder histórico del sindicato Solidaridad Lech Walesa fue acusado ayer de colaborar en los años de 1970 con los servicios secretos comunistas, a lo que el interesado respondió con un firme desmentido.
La acusación se basa en unos documentos obtenidos por el Instituto Polaco de Memoria Nacional (IPN), que ya formuló la denuncia el pasado miércoles en su página web.
Walesa, que está ahora en Venezuela, desmintió rápidamente la acusación en su blog.
“No puede haber documentos procedentes de mí. Si existieran, no habría necesidad de inventarlos. Voy a demostrarlo ante la justicia”, escribió.
En el pasado, LechWalesa reconoció públicamente que había “firmado un papel”, por orden de la policía, durante una de las tantas detenciones que sufrió cuando era un sindicalista opositor al régimen comunista. Pero calificó de “absurda” cualquier acusación de colaboración con la policía política.
La eventual colaboración de Walesa, premio Nobel de la Paz, sigue siendo un asunto polémico en Polonia desde el principio de los años de 1990, y una fuente de polarización entre simpatizantes y detractores. Las primeras acusaciones fueron lanzadas en 1992, por el entonces ministro del Interior, Antoni Macierewicz, actual titular de Defensa y estrecho colaborador de Kaczynski.
En 2000, un tribunal especial absolvió aWalesa de cualquier colaboración con el SB, los servicios secretos del Ministerio del Interior.
Pero en 2008, el Instituto de Memoria Nacional relanzó el debate al publicar un libro que afirmaba que Walesa fue registrado como agente del régimen comunista.
