Especialistas que siguieron de cerca el proceso contra Dilma Rousseff opinan que hubo abuso de poder por parte de los senadores al aplicar la figura del juicio político.
Thomas Manz, director de la Fundación Friedrich Ebert en Brasil, vinculada al alemán Partido Socialdemócrata (SPD), dijo a la Deutsche Welle (DW) que el proceso, a primera vista, respeta los trámites de las instituciones democráticas. El problema, agregó, es que los diputados y senadores no estuvieron realmente interesados en la acusación, sino en deshacerse de Rousseff. “El proceso de juicio político es un mecanismo legítimo en una democracia, pero usarlo de esta manera es un abuso”, remarcó Manz.
En términos similares se expresó Kai Michael Kenkel, investigador del Instituto alemán de Estudios Globales y Regionales (Giga), con sede en Hamburgo, quien manifestó que la forma en la que se efectuó el proceso evidencia un abuso del mecanismo de juicio político. “Varios informes han demostrado que la presidenta no cometió ningún delito en el ejercicio de sus funciones. Ya otros presidentes habían presentado cifras de impuestos no reales. La única diferencia es que Rousseff lo hizo a mayor escala”, argumentó.
“El proceso de juicio político es un mecanismo legítimo en una democracia, pero usarlo de esta manera es un abuso”, reiteró Manz.
Y Kenkel añadió: “El hecho de que el proceso se rija por las formas institucionales no significa que sea legítimo. Es difícil precisar estas cosas en un ambiente polarizado (...)”.
Michael Mohallem, analista de la Universidad FGV de Río de Janeiro, le dijo a la agencia de noticias AFP que Rousseff va a pasar a la historia como una figura ambigua: “Va a ser vista como una villana desde el punto de vista de la gestión, fue una mala gobernante, que erró mucho, que no supo dialogar con el Congreso, que es responsable en parte por la economía y todo eso va a ser atribuido a ella”.
Pero “también va a haber una lectura sobre el proceso en sí, que fue usado para favorecer a un grupo político, para llevar a Michel Temer y al PMDB al poder, de un modo no tan legítimo como serían las urnas”, aseguró Mohallem.