El transporte privado extendió ayer sus cortes de ruta de cuatro a seis departamentos de Bolivia , en vías que se conectan con Argentina, Chile y Brasil, por un reclamo de impuestos, que comenzaba a afectar el suministro de alimentos en varias ciudades.
Los choferes utilizan sus camiones de alto tonelaje para apostarse en las carreteras interdepartamentales, según el dirigente del sector Edgar Tola.
“Vamos a seguir bloqueando, vamos a ver hasta dónde llegamos. Esta decisión se mantiene”, afirmó en medio de una protesta que comenzó el lunes.
El gremio del transporte de carga exige que el Gobierno reconozca como crédito fiscal las facturas ajenas al rubro. Por ello, bloquean en seis de los nueve departamentos de Bolivia.
Las ciudades de Sucre, capital de Chuquisaca, y de Tarija, comenzaron a sufrir la escasez de alimentos al menudeo, así como la distribución de gas licuado de petróleo en balones.
