La Coordinadora Popular por los Derechos Humanos (Coopodehupa) aseguró que el cambio en las relaciones económicas provocado por Héctor Gallego en Santa Fe disgustó a los “caciques” del lugar, porque afectaba sus intereses, que hasta entonces tenían asegurados con el sudor y el cansancio de los campesinos. En un comunicado emitido ayer, los miembros de Coopodehupa plantean que a raíz de esta situación se emprendió una campaña de acoso y agresión contra aquel que había cambiado la vida de los campesinos de forma tan radical.En el documento se plantea que indispusieron a Gallego ante los obispos, le golpearon y ofendieron, le levantaron calumnias, lo acusaron ante el gobierno dictatorial de Omar Torrijos, que tenía familiares dueños de tierras y negocios en el área de Santa Fe, e incluso llegaron a quemar el humilde rancho en el que vivía, pero, a pesar de ello, Gallego persistióen su labor evangelizadora.
Los que acosaron al sacerdote
10 jun 2016 - 05:16 AM