Un exguardia SS de un campo de concentración nazi que tiene en la actualidad 95 años fue acusado formalmente por complicidad en centenares de asesinatos, anunció ayer un portavoz de un tribunal de Wuppertal, Alemania.
Este es uno de los últimos procedimientos judiciales sobre atrocidades nazis vigentes en Alemania. El proceso aún no está garantizado, pues la justicia debe decidir antes si debido a su edad es apto aun para ser enviado ante los tribunales.
La justicia alemana acusa al nonagenario, cuya identidad no fue revelada, pero que tenía 19 años cuando sucedieron los hechos, de haber pertenecido a una compañía SS y desempeñado como guardia del campo de Stutthof, situado a 40 km de la ciudad de Gdansk, ahora situada en Polonia.
Si es juzgado, comparecería pese a sus 95 años ante un tribunal para jóvenes, a causa de la edad que tenía cuando sucedieron los hechos.
Mientras, en Hamburgo, Bruno Dey, de 93 años, es juzgado desde octubre pasado por complicidad en el asesinato de 5,230 presos como guardia SS en abril de 1944 y abril de 1945 en ese campo.
La acusación requirió tres años de cárcel contra el acusado y el veredicto es esperado para el 23 de julio.
En 2019, la cadena regional pública NDR aseguró que 29 procedimientos de crímenes nazis están en curso en Alemania.