La Unión Europea (UE) condenó “graves violaciones del derecho humanitario” y los “crímenes de guerra” cometidos por Rusia en Ucrania, y afirmó que los dirigentes rusos tendrán que rendir cuentas por esos hechos.
“La UE condena en los términos más enérgicos a las fuerzas armadas rusas y a sus líderes, que siguen atacando a la población civil y las infraestructuras ucranianas”, afirmó el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, en un comunicado.
El teatro de la ciudad ucraniana de Mariúpol (sureste) “fue fuertemente bombardeado el miércoles, aunque servía de refugio, bien conocido y claramente identificado, para los civiles, incluidos niños”, denunció Borrell.
Además, según la oenegé Human Rights Watch, las fuerzas rusas lanzaron tres ataques distintos contra la ciudad de Mikolaiv, recordó el comunicado.
“Estos ataques deliberados contra civiles e infraestructuras civiles son vergonzosos, reprobables y totalmente inaceptables. Constituyen graves violaciones del derecho internacional humanitario”, dijo Borrell, quien responsabilizó al gobierno ruso de “estos actos de agresión militar y de toda la destrucción y pérdida de vidas que causan”.
El fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI) anunció el 2 de marzo la apertura de una investigación sobre presuntos crímenes de guerra cometidos en Ucrania.
En tanto, ayer en el día 22 de la guerra, bombarderos rusos atacaron la ciudad de Merefa, al noreste de Ucrania, con un saldo de al menos 27 muertos.
Asimismo, al menos otras seis personas murieron por el lanzamiento de bombas de racimo en un pueblo a unos cincuenta kilómetros al norte de la ciudad de Járkov, Kozacha Lopan, según señaló en Facebook el alcalde del pueblo vecino de Derguatchi, Vyatcheslav Zadorenko.
Duras palabras de Estados Unidos
En la misma línea de la UE se pronunció el jefe de la diplomacia de Estados Unidos, Antony Blinken.
“Apuntar intencionalmente contra civiles es un crimen de guerra”, dijo. Además, acusó a Moscú de no hacer “esfuerzos significativos” en el frente diplomático.
Blinken hizo estos comentarios durante una conferencia de prensa, en la que aclaró que el proceso legal para una acusación formal aún estaba en curso.
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, calificó el miércoles al mandatario ruso Vladimir Putin de “criminal de guerra”, una acusación que Moscú consideró “inaceptable e imperdonable”.
“El presidente Biden dijo que, en su opinión, se habían cometido crímenes de guerra en Ucrania. Personalmente, estoy de acuerdo”, dijo Blinken a los periodistas.
“Nuestros expertos están documentando y revisando posibles crímenes de guerra cometidos en Ucrania”, agregó, y prometió compartir el fruto de este trabajo con investigaciones internacionales destinadas a encontrar “responsables”.
Preguntado por las conversaciones entre Rusia y Ucrania, que continúan en paralelo al conflicto, el secretario de Estado no ocultó su escepticismo.
“Por un lado, felicitamos a Ucrania por estar en la mesa de negociaciones a pesar de estar bajo bombardeos cada minuto del día”, dijo Blinken. “Al mismo tiempo, no he visto ningún esfuerzo significativo por parte de Rusia para poner fin, a través de la diplomacia, a esta guerra que está librando”, dijo.
Después de una reunión en Roma entre altos funcionarios estadounidenses y chinos, y en vísperas de una llamada telefónica entre el presidente Biden y su homólogo chino Xi Jinping, Blinken alzó significativamente el tono con respecto a Pekín.
“Nos preocupa que estén planeando ayudar directamente a Rusia con equipo militar que se usaría en Ucrania. El presidente Biden hablará con el presidente Xi este viernes y dejará en claro que China asumirá la responsabilidad de cualquier acción para apoyar la agresión de Rusia”, señaló.
“Y no dudaremos en imponerle costos”, dijo.
Reiteró que China tiene la “responsabilidad de usar su influencia con el presidente Putin y defender las reglas y principios internacionales que dice defender”.
“Pero por el contrario, parece que China va en la dirección opuesta al negarse a condenar esta agresión, mientras insiste en presentarse como un árbitro neutral”, se lamentó Blinken.

