El discurso del nuevo presidente de la Asamblea Nacional, Crispiano Adames, opacó las palabras del mandatario Laurentino Cortizo en el Legislativo. En 30 minutos, planteó sus prioridades.
Adames, quien lloró y compartió abrazos con sus colegas, aseguró que una Asamblea Nacional bajo su tutela enviará un “mensaje alto y claro” en favor de la transparencia y la lucha contra la corrupción. Se refirió de forma directa a los proyectos de ley de conflicto de intereses en el sector público y del Reglamento Interno de la Asamblea, dos propuestas bandera de los diputados de la bancada independiente Gabriel Silva y Juan Diego Vásquez, respectivamente.
Mencionó varias veces “su origen popular”. Durante el proceso de postulación y votación, sus compañeros de bancada se refirieron a él como “el hijo de Santa Ana”. Como era de esperarse, la figura de Omar Torrijos estuvo presente también, lo que desencadenó aplausos del público y de la bancada del PRD.
Logró atar a Torrijos con el desarrollo minero en Panamá, pues, aseguró, tuvo una visión estratégica de que el siglo XXI fuera el de la “conquista de la soberanía sobre nuestros recursos naturales”.
Al referirse a la Caja del Seguro Social (CSS) y la necesidad de “encontrar los mecanismos financieros para salvar el programa de pensiones sin afectar los parámetros”, mencionó que los recursos que se necesitan “bien podrían provenir de nuestra amplia riqueza mineral”.
Se comprometió a impulsar una reforma al Código Minero. Recientemente, el debate al respecto se ha intensificado, pues se cuestiona el beneficio al país dada la afectación al medio ambiente y el porcentaje de dividendos que se recibe por esta industria.
También manifestó que el Legislativo “hará las gestiones necesarias” para que el sector de trabajadores, representado por el Consejo Nacional de Trabajadores Organizados (Conato), se reincorpore a la mesa de diálogo por la CSS.
La hazaña
Adames logró la presidencia con 59 votos de todas las bancadas. El grueso de diputados de Cambio Democrático, 15 de 18, votó a su favor.
Cuando sustentó su voto, Mayín Correa (CD) fue muy precisa. “Voy a votar por el colega Adames... con la convicción de que un hombre con el coraje necesario para hacer los cambios que requiere esta Asamblea... cambios que pasan por una reforma penal integral para acabar con la persecución política, como es el caso del expresidente Martinelli”.
Tras cuestionamientos, Correa reiteró en su Twitter que votó en la Asamblea “para que se reforme el Código Penal y termine la persecución”.
La mención de reformas penales durante la votación llamó la atención. El diputado del PRD Jairo Salazar también habló de persecución política cuanto justificó su voto por Adames. “Por una Asamblea independiente... por una justicia verdadera y no una justicia selectiva, que no sea perseguidora”, dijo. Algo similar dijo Miguel Fanovich, del Molirena y desde ayer segundo vicepresidente de la Asamblea.
En el opositor Partido Panameñista hubo traiciones y amarguras cuando Bernardino González, Elías Vigil y Everardo Concepción le dieron su voto a Adames, en contra de la línea del partido.
La jefa de bancada del CD y líder de los esfuerzos para apoyar a Adames, Yanibel Ábrego, lo felicitó con un fuerte abrazo.

