OPINIÓN. Es una declaración voluntaria y notarizada que usualmente se utiliza dentro de un proceso judicial o de un trámite administrativo, como un medio de prueba en Estados Unidos (EU). En el derecho procesal penal de dicho país, el affidavit es la declaración notarizada que hacen los investigadores tales como policías, agentes del FBI o de la DEA, y otros similares, en la que hacen constar un breve relato de la investigación realizada y de sus conclusiones procesales con respecto al acusado.
En el caso de la extradición de Ricardo Martinelli, la declaración notarizada facilita que un juez federal pueda tramitar la solicitud, ya que el funcionario investigador, o el responsable de la solicitud de extradición, está declarando formalmente que los hechos que contiene la solicitud son ciertos. El affidavit debe estar notarizado, recordemos que en EU casi cualquier persona, mayor de edad y que cumpla unos simples requisitos puede ser notario, lo que lo diferencia con el notario público latinoamericano, que en casi todos los países de la región es designado por una autoridad gubernamental. La persona que firma el affidavit es responsable civil y penalmente por “perjurio”, es decir, falso testimonio, lo que es un delito y, además, genera la obligación de pagar daños y perjuicios a la persona o personas afectadas.