La consigna del Comité Olímpico Internacional (COI) es atraer a los jóvenes al deporte y a eso se debe su última jugada, considerada histórica por algunos de sus miembros.
El presidente que rige el organismo del deporte en todo el mundo, el alemán Thomas Bach, declaró a medios internacionales que no pueden esperar que los jóvenes “vengan automáticamente hacia ellos, sino que deben ir a buscarlos”.
Para ello, el COI comenzó a modernizar sus políticas sociales dirigidas a motivar e incentivar a la juventud a que se incorpore en el proceso para participar en los Juegos Olímpicos y mantener así vivo el espíritu olímpico de la universalidad.
El sistema de la universalidad consiste en la suma de más atletas en los Juegos.
El primer paso que dio el comité fue incluir en los olímpicos de Tokio, Japón, en 2020, las disciplinas de béisbol/softball, surf, escalada, skateboard y karate, las cuales funcionarían, según Bach, como imán para darle un aire fresco al movimiento deportivo.
La agenda 2020 fue aprobada como parte de la organización para los Juegos japoneses, en una reunión general del organismo internacional en Río de Janeiro, Brasil, donde se celebran los trigésimos primeros Juegos Olímpicos de la historia.
Para John Coates, vicepresidente del COI, los Juegos de Tokio ya los califica como los más innovadores de la historia.
Su argumento podría sustentarse en que las federaciones internacionales de softball y de béisbol tuvieron que unirse para lograr el visto bueno para regresar a formar parte de la cita deportiva más importante del mundo. Ambos deportes fueron eliminados del programa olímpico en Londres 2012.
Los otros deportes: surf, escalada, skateboard y karate realizan campeonatos mundiales y son practicados por miles de jóvenes, que ahora tendrán la oportunidad de ser olímpicos.
La agenda de Tokio 2020 está bien pensada, pues Japón es un país donde se juega el béisbol profesional, se practica el karate y por ser una isla tiene gran afición por los deportes acuáticos, entre ellos el surf.
Uno de los más felices es Fernando Aguerre, presidente de la Asociación Internacional de Surf, quien había luchado para que este deporte fuera considerado en el ciclo olímpico.
Actualmente se desarrolla en Costa Rica el Campeonato Mundial de Surf, donde participan cerca de 200 atletas de todas partes del mundo.
A estos deportes se les suma el golf, que hizo su aparición en los Juegos de Río 2016, tras estar ausente 112 años. El golf había sido parte de los Juegos de París 1900 y de San Luis 1904, pero un boicot de los golfistas en Londres 1908 trajo como consecuencia que el deporte de los palos nunca volviese a ser olímpico.
En proporciones menores lo mismo sucedió en Brasil, donde los mejor rankeados no están por miedo al zika, aunque se menciona que no llegaron por intereses económicos.
En Brasil se acogió al rugby como deporte olímpico, esta vez bajo la modalidad seven (siete). Ya había sido parte de París 1900, Londres 1908, Amberes 1920 y París 1924.
La exclusión de algunos deportes de la cita olímpica se debió a que cada cuatro años los costos se incrementaron. Por ejemplo, los de Barcelona 1992 costaron $11 mil 400 millones; los de Londres 2012, $14 mil 800 millones; y los de Brasil son ahora los más caros de la historia, con $15 mil millones.
El Comité Olímpico Internacional reportó que con la inclusión de las nuevas modalidades, en Tokio 2020 habrá 18 eventos nuevos y unos 474 atletas más.
Esto significa que la participación de los atletas será de casi 11 mil, superando por 500 los aprobados en las últimas sedes, que han tenido que reducir gastos golpeados por la economía mundial.
El boliche, wushu (arte marcial) y el squash no estarán en Tokio.
La agenda 2020 de Tokio ya comenzó a tomar forma, pero sus primeros pasos se darán tan pronto baje el telón los Juegos de Brasil, el 21 de este mes.
