Durante su discurso como nuevo presidente de la Asamblea Nacional (AN), Crispiano Adames, sorprendió a muchos al señalar que impulsaría dos proyectos anticorrupción: reformas al Reglamento Interno del Legislativo y la ley de conflictos de interés en el sector público. “El país espera mucho más de nosotros. En otras latitudes donde no se atendió este clamor de sus pueblos, la crisis institucional colapsó el sistema. La ola antisistema que recorre el continente nos alcanzará si le somos indiferentes”.
De esta forma el diputado del oficialista Partido Revolucionario Democrático, resaltó la necesidad de avanzar en los esfuerzos anticorrupción, una demanda de la sociedad civil organizada.
El proyecto de ley sobre el conflicto de interés fue presentado por el diputado Gabriel Silva en septiembre de 2019. Reposó casi un año en la Comisión de Gobierno.
Finalmente, en febrero de 2021 fue enviado a una subcomisión, en la cual participó Adames, junto a Juan Diego Vásquez y Corina Cano. El informe presentado por la subcomisión antecedió el primer debate y su aprobación. Desde el 15 de marzo de 2021 el proyecto sube y baja posiciones en el orden del día del pleno legislativo. Ahora Adames dice que esta iniciativa merece “un debate exhaustivo”.
Silva, quien participó ayer en el programa Radar, de TVN, aseguró que la mención del proyecto le llamó la atención y le da algo de ánimo. Pero recordó que Adames es parte de un partido de gobierno “que vive en el día a día con los conflictos de intereses”. Además, que en el discurso no se mencionó las botellas en el Legislativo ni la falta de austeridad.
Su predecedor y copartidario, Marcos Castillero, también había prometido reformas al Reglamento Interno cuando asumió el puesto el el 1 de julio de 2019. La propuesta de crear reformas fue clave durante la campaña de Vásquez cuando buscaba su curul. Un paquete de reformas, en el cual se establecía parte de lo presentado por Vásquez fue aprobado en primer debate en abril de 2020.
En una sesión que presidió el entonces presidente de la Comisión de Credenciales, Roberto Ábrego, se aprobó el paquete de forma rápida y confusa. El proyecto fue eventualmente devuelto a la comisión tras no avanzar en el pleno.
Adames instó a sus colegas abordar el tema “sin mayor dilación y con el mayor de los desprendimientos”.

