El magistrado del Tribunal Electoral (TE) Eduardo Valdés Escoffery alertó ayer a los altos mandos de la fuerza pública ante las amenazas que pueden ensombrecer el proceso electoral de este 4 de mayo.
Valdés Escoffery se reunió con más de 50 oficiales de las diversas entidades de seguridad del país para explicarles el avance del proceso electoral, su agenda y compartir las preocupaciones del Tribunal ante los comicios.
Según Escoffery, la alarma del TE surge en torno a la posibilidad que puedan repetirse los hechos ocurridos en las elecciones de El Bebedero, celebradas en 2011, en Los Santos, donde se comprobó el uso de recursos del Estado para favorecer a Nidia Cureña, la candidata del gobernante partido Cambio Democrático.
“Nos preocupa que ese hecho pueda repetirse en otras comunidades y enfrentemos un sinnúmero de impugnaciones”, advirtió el magistrado.
El funcionario recalcó a los oficiales que tanto a los magistrados como a la fuerza pública se les paga “no para violar la ley, ni para cometer vagabunderías en favor de una administración, sino para respetar el ejercicio del sufragio popular”.
El reglamento de elecciones establece que, el lunes 28 de abril, el Órgano Ejecutivo debe poner la fuerza pública a órdenes del Tribunal Electoral, hasta que quede en firme la proclamación del Presidente electo de la República.
“Esto es para que el país tenga la certeza de que si viene una orden contradictoria, ya sea del Presidente de la República, un ministro, un alcalde o un corregidor, frente a una orden de la autoridad electoral y sobre un tema electoral, la ley les exige a ustedes que solamente pueden cumplir la orden de la justicia electoral”, subrayó el magistrado Escoffery.
Esta disposición de traspasar la fuerza pública al mando del Tribunal Electoral se cumple desde el referendo constitucional celebrado en 1992.