Diversos sectores políticos y de la sociedad civil cuestionaron las declaraciones del ministro de la Presidencia, Álvaro Alemán, quien defendió el uso de la partida discrecional por parte del presidente Juan Carlos Varela para brindar apoyo a su alma mater, el Colegio Javier.
En declaraciones en el programa “Radar” de TVN, Alemán expresó: “yo no puedo pasar por alto los ataques a mi glorioso Colegio Javier, nosotros, el presidente Varela, mi persona y muchos de los miembros de este gobierno somos javerianos, y con mucho orgullo, somos hombres al servicio de la fe y promoción de la justicia, y todos fuimos al servicio social javeriano”.
Seguidamente, manifestó que “el presidente Varela tiene todo el derecho de apoyar el servicio social javeriano, y yo lo respaldo plenamente. Es muy fácil venir a criticar el apoyo al servicio social javeriano, [...] pueden criticar todo lo que quieran la ayuda al servicio social javeriano del Colegio Javier, pero esa es nuestra alma mater y lo vamos a respaldar. El día de mañana que venga un presidente lasallista o sea agustiniano; tendrá derecho a respaldar a su escuela”, afirmó.
Desde el inicio de su gestión, el presidente de la República ha hecho varios aportes al servicio social javeriano a través de la partida discrecional.
El 18 de noviembre de 2015, Varela le donó $50 mil al servicio social javeriano y un año antes, en noviembre de 2014, le había aportado otros $15 mil. En 2016, el presidente destinó $40 mil 31 de la misma partida para el colegio. En lo que va de 2017, el mandatario ha destinado $82 mil 361 de la partida discrecional para el servicio social javeriano, según el último informe de la Presidencia.
CRÍTICAS
Para Ramón Ricardo Arias, presidente de Transparencia Internacional, Capítulo de Panamá, los ministros confunden lo que es una partida discrecional con una partida caprichosa. “La primera es para gastos que requieren cierta agilidad, por urgencias y demás, pero siempre con propósitos de Estado. La segunda es un mal uso de fondos públicos derivado de un muy mal concepto de lo que significa ganar unas elecciones”.
En tanto, la Asociación de Profesores de Panamá (Asoprof) lamentó“las desafortunadas declaraciones del ministro Álvaro Alemán”, al defender “a ultranza y con desfachatez” los recursos dados al Colegio Javier.
En un comunicado firmado por el secretario general de la Asoprof, Diógenes Sánchez, se destaca que “si el Colegio Javier es el [sic] alma mater del Presidente y de usted señor Ministro Alemán, le asiste todo el derecho de ayudarla, pero, hágalo con su plata, que usted y el Presidente tienen bastante”.
La Asoprof pidió, en cambio, destinar estos fondos a centros educativos oficiales como el Colegio Miguel Alba en Soná, Colegio Secundario Los Pozos, Escuela República de Venezuela, Ernesto T. Lefevre, el Colegio República de China (Taiwán), IPT de Veraguas, José de Sucre y “otras más que necesitan muchísima ayuda”, además de erradicar las mil 200 aulas rancho con techos de paja y piso de tierra que existen en toda la geografía y que “son una vergüenza nacional porque se están cayendo a pedazos”.
Mientras que Eyra Ruiz, segunda subsecretaria general del Partido Revolucionario Democrático (PRD), expresó que aunque el Colegio Javier realice algún tipo de labor social no se justifica este tipo de apoyo, solo porque sea la alma mater del presidente.
En tanto, la abogada Mariela Ledezma señaló que aunque el ministro Alemán dice que este gobierno ahora entrega las ayudas sin mirar la filiación política, “ahora lo que vemos es la filiación religiosa”.
“Me dirá que 225 mil dólares entregados a seminarios, reuniones religiosas, colegios privados, todos de la Iglesia católica, que es la fe del presidente, está perfecto; pero yo digo y por qué no están aquí, por ejemplo, otras religiones”, indicó.
El también abogado Ernesto Cedeño dijo que esperaría que el Colegio Javier devuelva ese dinero, porque no necesita ese tipo de apoyo.
“El mensaje no es correcto y yo creo que el contralor de la República debe jugar un papel protagónico, porque independientemente de que son partidas discrecionales utilizadas por el presidente, el contralor tiene toda la potestad de objetar ese gasto. Eso es lo que necesitamos de un contralor, que se ponga los pantalones y haga un férreo audito [sic] y se pronuncie sobre el uso de estas partidas”, señaló.
Por su parte, Sandra Escorcia, del Movimiento Institucionalidad y Justicia, expresó que las partidas discrecionales son fondos públicos, “y apoyar a la alma mater del presidente de la República, del ministro de la Presidencia o de algunos otros funcionarios es un tema privado. Si la quieren apoyar que salga del peculio de cada uno”, señaló.
Sostuvo que el sentido común indica que ese tipo de ayuda no debería sufragarse con fondos públicos, y lo único que evidencia es una “falta de moral y ética”.
“Es inaceptable porque esas partidas discrecionales son del erario, son fondos públicos, no pueden utilizarse ni para caprichos o para amistades o para la alma mater de alguien; son para emergencias nacionales, para actos de caridad de situaciones sociales urgentes”, dijo.
