La economía de Panamá crecerá en 2018 por encima del 5%, lo que mantendrá al país en la cima de América Latina, aprovechando el impulso del sector externo que capitaliza el Canal de Panamá. Sectores como los servicios financieros, la construcción y el comercio están inmersos en procesos de renovación y ajustes para elevar su competitividad. Estos temas fueron parte del debate, durante el foro Visión 2018, organizado por ‘La Prensa’ y ‘Martes Financiero’.
UNA NUEVA ERA QUE DEFINE EL FUTURO DEL PAÍS
La irrupción de la internet y de nuevas tecnologías está acelerando y amplificando el nivel de los cambios en las sociedades, lo que incide directamente en la manera de hacer negocios. Ningún sector es ajeno a esta suerte de revolución y la capacidad de adaptarse a la nueva realidad hará la diferencia entre los que sean exitosos y los que no. Un sector tan importante como el financiero elabora una nueva estrategia para añadir nuevos productos a su oferta, dejando atrás los fantasmas de los paraísos fiscales.
Panamá seguirá teniendo tasas de crecimiento envidiables respecto al resto de países de la región. No obstante, la desaceleración de la economía ha provocado un aumento del desempleo y el ajuste en algunos sectores clave. El resultado de este proceso será una mayor eficiencia, la búsqueda de mayores niveles de productividad. Desde el punto de vista de las finanzas públicas, en este año preelectoral se debe prestar especial atención al gasto público y su impacto en los niveles de endeudamiento del país.

SER EL ZORRO Y NO EL TOPO PARA POSICIONAR EL ‘HUB’
El filósofo Isaiah Berlin dijo que había unas personas que eran como topos, que son muy buenas haciendo una sola cosa; y otras que son como zorros, capaces de hacer una variedad de actividades.
Roberto Brenes, exgerente de la Bolsa de Valores de Panamá, utilizó esta reflexión para hacer el diagnóstico de la oferta de servicios de Panamá. “Hemos sido topos”, afirmó.
Para dejar atrás esa economía “monocultivo”, Brenes impulsó el diseño de una estrategia para renovar la plataforma de servicios financieros. En la iniciativa, ya plasmada en un proyecto de ley, se propone la creación de nuevos productos y servicios en los sectores de banca, valores y seguros, adoptando, además, un marco para favorecer las tecnologías de la información aplicadas al sector financiero, las denominadas fintech.
Mientras proyectos de este tipo intentan concretarse, la economía arrastra lastres en forma de sistemas tecnológicos obsoletos en algunos sectores y requisitos burocráticos excesivos que desincentivan la iniciativa privada.
“Este país se ha convertido en una fábrica de papel, de permisos, de regulaciones... hay que desempapelar Panamá”, dijo el financista.

CONSTRUCCIÓN, DEL ‘BOOM’ A LA EFICIENCIA
Desde 2005, el sector de la construcción ha crecido 2.5 veces más rápido que la economía y, como consecuencia, ha aumentado su participación en la composición del producto interno bruto.
Para Diego Vallarino, presidente ejecutivo de Grupo Verdeazul, ese dinamismo fue aupado por la facilidad de acceso al crédito, la inversión extranjera directa, la inversión pública y un crecimiento económico que redujo el desempleo.
Entre 2011 y 2017, se duplicó el número de residencias que se construye al año; los metros cuadrados comerciales aumentaron un 58%; los industriales un 170%; y oficinas un 155%. Es decir, en estos sectores “de 2011 a 2017 se construyeron más metros cuadrados de lo que se había construido antes en toda la historia”.
La resaca de ese boom es un inventario de espacios disponibles que está provocando un ajuste en los precios y hace prever una reducción en el número de proyectos nuevos.
Con costos laborales en ascenso, un acceso al financiamiento más restringido y una creciente burocracia, la industria tendrá que ser más sofisticada, innovadora y eficiente, además de afinar los estudios de mercado para identificar correctamente la demanda.

EL COMERCIO TIENE UN NUEVO CONSUMIDOR
Las facilidades que ofrecen internet y las nuevas tecnologías, unidas a una renovada escala de valores en las sociedades, están moldeando un nuevo tipo de consumidor.
Las tiendas físicas siguen siendo testigo de la mayor parte del comercio, pero ceden cada vez más terreno a la venta online.
Para Luis Javier Ríos, gerente general de Felix B. Maduro, internet ha generado un consumidor con una conciencia global, que evalúa a las empresas, no solo desde el punto de vista del precio, sino también por sus valores.
Es un consumidor más conectado, que comparte sus experiencias y favorece el modelo de economía colaborativa, reduciendo su gasto en algunas compras para tener mayor cantidad de recursos disponibles en ocio o entretenimiento.
En este entorno cambiante, para el comercio es cada vez más importante conocer a ese nuevo consumidor, algo que sí hacen empresas digitales, como Amazon, y no tanto las tiendas tradicionales.
Para el empresario, que ve oportunidades de mejora en el comercio panameño en logística, cultura de servicio y en la oferta online, el futuro estará marcado por la complementariedad del comercio en línea y el presencial.

ECONOMÍA ENFRENTA CICLO DE DESAFÍOS
Las proyecciones locales e internacionales sitúan Panamá a la cabeza del crecimiento regional.
Como economía abierta e integrada con el resto del mundo, se beneficiará del buen momento que atraviesa la economía global para crecer por encima del 5%.
Ricaurte Vásquez, exministro de Economía, señaló que en un año preelectoral el gasto público suele ser más agresivo, lo cual puede tener como consecuencia un riesgo de aumento de la deuda.
La desaceleración que ha experimentado la economía en los últimos años, marcada por un menor crecimiento en sectores generadores de mano de obra, como la construcción, la industria o el comercio, se ha traducido en un aumento del desempleo.
Como un cambio trascendental, el economista mencionó la necesidad de combatir la llamada “cultura de la mendicidad”, en referencia a que la sociedad espera que otro resuelva los problemas.
“Esto es crítico cuando nos enfrentamos a unas elecciones, porque la oferta electoral se basa en esta cultura”.
En contrapartida, el exministro propone la necesidad de valorizar el trabajo y aumentar la productividad.
