Ya se cumplió el sexto aniversario desde que se aprobó la orden de proceder original para soterrar los cables en el área bancaria, pero los trabajos inconclusos siguen generando incomodidad y un impacto visual negativo en la capital.
Hace dos meses se terminó la construcción de ductos y cámaras subterráneas de Obarrio para adecuar el sistema por donde pasará el cableado eléctrico.
Queda pendiente la etapa de Campo Alegre, para la que se ha decidido convocar una nueva licitación.
