En medio de una oscura calle del este de Caracas, que se alumbraba por ratos gracias a los faros de los escasos automóviles que transitaban por el lugar, un puñado de candidatos a concejales en Venezuela intentaba, sin éxito, llamar a unos indiferentes conductores a participar en los comicios de mañana domingo, que ocurrirán en un país agobiado por la crisis.
La desolación del evento muestra en toda su dimensión el desinterés que hay entre los venezolanos por los comicios en los que se elegirán 2 mil 459 concejales. La consulta se ha visto opacada por la brutal crisis económica y social que ha desatado una migración masiva y que amenaza con agravarse ante el desenfrenado avance de la hiperinflación, que hace cada día más difícil para la población atender sus necesidades básicas.
Carlos Maldonado
Corredor inmobiliario.
A pesar de la crisis que ha golpeado la popularidad del presidente Nicolás Maduro, que ronda el 20%, el oficialismo figura como favorito para imponerse en la consulta en la que estarán ausentes los grandes partidos opositores que fueron inhabilitados de participar por el Consejo Nacional Electoral, que controla el gobierno, luego de boicotear anteriores votaciones.
Farsa electoral
Desafiando a las fuerzas opositoras, que han considerado la consulta como una “farsa”, un grupo de políticos decidió postularse en algunos municipios en un intento por preservar pequeños espacios. Los grandes partidos opositores le han prestado poca atención a la votación del domingo y tienen la mirada puesta en el próximo 10 de enero, cuando desconocerán la legitimidad de Maduro en el inicio de su segundo mandato de seis años y reactivarán las presiones internas.
Tras esquivar algunos automóviles que pasaron de largo mientras intentaba repartir volantes para llamar a votar, el concejal suplente y candidato a la reelección en el municipio capitalino de El Hatillo, Fernando Melena, admite que uno de los obstáculos a vencer es la apatía del electorado.
“Si nosotros no salimos a votar, vamos a seguir entregando espacios”, afirma Melena, de 41 años, al desestimar las críticas de algunos de sus viejos correligionarios que llaman “traidores” a los opositores que están participando en la votación. El exmilitante de Primero Justicia, uno de los partidos que encabezó las manifestaciones antigubernamentales de 2017 que dejaron más de un centenar de muertos, asegura que la protesta callejera ya no es la opción para lograr un cambio político y defiende el voto como la “única herramienta que tenemos”.
“Todos los eventos electorales son un show. Ya no hay nada que cause un cambio”, afirmó Carlos Maldonado, un corredor inmobiliario de 47 años, quien dice que “yo no pienso votar”.
