El Programa de Asistencia Educativa Estatal Universitaria (PASE-U), por medio del cual se modifica el programa de la beca universal, está más cerca de convertirse en ley de la República.
Los integrantes de la comisión de Educación, Cultura y Deporte de la Asamblea Nacional le dieron ayer el primer debate al proyecto de ley que presentó el pasado 3 de febrero para su consideración la ministra de Educación, Maruja Gorday de Villalobos.
El proyecto original sufrió modificaciones en 11 de sus 15 artículos, lo cual incluyó la eliminación del número 7 (relativo a ausencias no justificadas de los estudiantes), la anexión de uno nuevo y la introducción de algunas consideraciones que contenía una iniciativa legislativa que en su momento presentó el diputado de Bocas del Toro Abel Becker para modificar la beca universal, las cuales no fueron detalladas.
El proyecto no perdió el espíritu original: apoyar a los estudiantes de escuelas oficiales y particulares que califican, y tratar de evitar la deserción escolar.
El presidente de la comisión legislativa, Héctor Brands, expresó que, a pesar de las modificaciones, se garantiza el objetivo de mantener a los estudiantes dentro del sistema escolar para que tengan la oportunidad de continuar sus estudios superiores.
Brands precisó que este proyecto de asistencia social implicará un aporte de $180 millones anuales, y deberá tener métodos de medición para determinar si realmente se cumple el propósito para el que se creó.
El director del Instituto para la Formación y Aprovechamiento de los Recursos Humanos, Bernardo Meneses, a quien le correspondió sustentar el proyecto, manifestó que las reformas que se le hicieron al texto fueron de “nombres”, es decir, de forma y no de fondo.
Meneses reconoció que los diputados tienen el deber de fiscalizar cómo se utilizan los recursos del Estado, por lo que no está en contra de los cambios que sufrió el proyecto de ley.
