ENTREVISTA

‘Aquí a nadie se excluyó. Todos pueden participar’: Paulina Franceschi

‘Aquí a nadie se excluyó. Todos pueden participar’: Paulina Franceschi
Paulina Franceschi el pasado 26 de noviembre, día en que se lanzó el pacto del bicentenario en el auditorio de la Ciudad del Saber. Gabriel Rodríguez

Paulina Franceschi asumió la coordinación del diálogo del bicentenario “Cerrando Brechas” cuatro semanas antes de que el presidente de la República, Laurentino Nito Cortizo, hiciera la convocatoria de este pacto durante la lluviosa mañana del 26 de noviembre. Antes de eso ya trabajaba en aspectos técnicos del proceso: una propuesta sobre los temas y subtemas. Entonces por esos días el presidente la invitó a que fuera la coordinadora ejecutiva nacional del que podría ser considerado el proyecto ciudadano más ambicioso de los últimos tiempos.

Es la mujer que tiene el timón. La que empuja esta iniciativa que, según explicó, se administra desde un fondo asignado al Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Allí se coordina la gestión y administración. En esta entrevista, la experta en políticas públicas habla de hasta dónde quieren llegar, del papel de la ciudadanía, del consejo consultivo, de la confianza, de la inclusión y de los que están y de los que estarán.

¿Puso alguna condición para estar en el diálogo?

No diría que una condición sino, una realidad: este pacto necesita confianza, credibilidad. Este pacto tiene que ser entendido como un pacto de la sociedad panameña, no se debe entender como un pacto de Gobierno. Esto significa ciertas conductas que ambos debemos tener claros para lograr separar al pacto del equipo de gobierno. La importancia de este pacto es que se requiere que todos los ciudadanos se sientan cómodos para participar y hacer propuestas. Y lo primero fue la constitución del consejo consultivo.

¿Cuál es el papel de ese consejo?

Tiene una tarea muy importante: validar o legitimar al pacto como proceso de diálogo social. También será el garante de que se consulte con criterios establecidos, con estándares de transparencia, y le corresponderá revisar la metodología, los criterios para la evaluación de cada una de las partes, validar las propuesta de los integrantes de las mesas y de las distintas comisiones, para estar seguros de que la integración responde a los criterios que se establecen en el documento metodológico. Es un ente de gobernanza muy importante. También son voceros oficiales. Además del consejo consultivo, vamos a entrenar a un grupo de personas para que también sean voceros en provincias. Habrá voceros jóvenes para que puedan conversar con la gente más joven.

¿En qué se diferencia este diálogo de los otros?

Lo más importante es que se está construyendo de una manera diferente. En los pactos anteriores construimos consensos desde arriba: de la capital hacia abajo. Nos sentábamos aquí y decidíamos muchas cosas. Asumíamos que el resto del territorio hacía consenso. Este pacto es todo lo contrario: empieza por escuchar al ciudadano que desea participar (...). La otra diferencia es que vamos a hacer uso de la tecnología para garantizar cuatro cosas con la plataforma Ágora: un proceso incluyente, participativo, democrático y transparente. La otra diferencia es que vamos a trabajar las mesas de consenso desde la dimensión regional. Se van a establecer en cuatro regiones. Somos un país tan desigual que tenemos que administrar esto a nivel de territorio para poder ser más eficientes en la implementación del programa. Y la otra cosa es que vamos a tener unas fases: después que se termina el tiempo para aportar las soluciones a través de Ágora, vamos a tener un espacio donde las propuestas estarán en conversación con las herramientas de la ciencia.

Ya el Ejecutivo tenía un memorándum de entendimiento con el PNUD para un diálogo sobre reforma constitucional. ¿Qué pasa si surgen propuestas de reforma constitucional?

Esto no se debe confundir con una refundación del Estado. Este diálogo es un proceso de conversación para un nuevo pacto social. Son acuerdos de nosotros, particularmente en un periodo en donde el mundo ha cambiado con la pandemia. Muchos países de la región están viendo en estos procesos una alternativa para volver a valorar lo que se necesita de aquí en adelante. Evidentemente, el tema de la constituyente puede ser un tema que se valide y se refuerce dentro del pacto. Puede ser que la gente considere que se tiene que refundar, pero eso solamente lo vamos a saber cuando el proceso avance.

Es un ejercicio que durará hasta noviembre de 2021 pero, algunos sectores cuestionan que es un proceso largo y que el país requiere que se discutan temas urgentes, como la crisis económica producto de la pandemia.

La urgencia del tema de la reactivación, incluso de la Caja de Seguro Social, eso propiamente es de la gestión del Gobierno. El pacto es otro proceso. Al pacto hay que separarlo de la gestión del Gobierno. El Gobierno tiene que seguir gobernando, atendiendo lo urgente, lo inminente. El pacto pretende ser un proyecto para que volvamos a coincidir en lo que es importante. Son dos cosas diferentes. El pacto no es el Gobierno, el pacto no es cogobernar. Esta distinción es muy importante, porque, claro, pareciera que la acción del Gobierno está condicionando la confianza al pacto y creo que es legítimo que exista esa duda. Pero, lo quiero aclarar, y muy bien: el pacto no va a atender la coyuntura. Eso es misión del Gobierno.

Habló de confianza, y mucha gente no le cree al Gobierno. ¿Esto podría afectar al diálogo?

Claro que lo puede afectar si el ciudadano no realiza que este es un proceso distinto, y que la intención de este proceso es empoderar al ciudadano. La democracia lo necesita, y nosotros queremos ir de una democracia electoral a una democracia participativa. Tenemos que probar que el pacto se va a producir con los más altos estándares de transparencia, de inclusión, de credibilidad. El poder ciudadano que puede emerger de un proceso ciudadano como este es muy alto. Será mi compromiso una rendición de cuentas periódica.

¿Cómo se hará esa rendición de cuentas?

Estoy coordinando con mi equipo para tener sesiones informativas, ya sean ruedas de prensa, para dar avances, para comunicar cuando empezamos una fase, e instalamos comisiones. Vamos a tener un sistema de indicadores que nos va a servir para rendir cuentas a nivel nacional, y también tendremos un sistema de monitores: personas que van a estar en las comisiones, asegurándonos como observadores que los procesos marchen con los estándares establecidos.

Se ha dicho que falta más participación de mujeres, comunidad LGTBI, personas en situación de discapacidad…

Aquí a nadie se excluyó. Todos pueden participar, las mujeres, la población LGTBI, todos pueden hacer propuestas. No hay que sentarlos en una mesa para que se sientan incluidos. Aquí no hay ninguna discriminación hacia algún panameño o panameña. En las comisiones que se establecerán hay un criterio: tiene que haber un balance de género y tiene que haber jóvenes. Es un requisito que se va a cumplir con el consejo consultivo, sobre el cual se han suscitado algunos interrogantes porque no se ha terminado de concluir.

Faltan más mujeres en el consejo consultivo

Habrá más mujeres. Estamos a la espera de la confirmación de varias de ellas pero, eso está previsto. El balance de género es un criterio, eso es algo que se va a monitorear. Y ahí estoy segura, el consejo consultivo estará muy pendiente de que en las comisiones se cumplan elementos como estos.

¿Cuál es la estrategia para que lo acordado pase del papel a la realidad?

En la medida en que podamos tener una hoja de ruta de corto, mediano y largo plazo, como es la intención de este pacto. Que pudiéramos tener un acuerdo de acciones, un acuerdo de políticas públicas, a corto y mediano plazo debe ser mucho más fácil de implementar. Y la implementación va a depender efectivamente de la disponibilidad del Gobierno. Hay un compromiso. Sabemos que tenemos una situación económica difícil, pero, sí esperamos que el pacto en función del corto y mediano plazo, puede ser mucho más fácil de implementar. Este pacto va a tener resultados mucho antes del término previsto, porque estamos esperando que hayan muchas propuestas locales y muchas propuestas de corto plazo, y le daremos la responsabilidad a la comisión regional para que le dé traslado a los gobiernos locales para tratar de ir dando respuestas de corto plazo a los ciudadanos.

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