El magnate de la prensa hongkonesa Jimmy Lai y la destacada figura pro-democracia Agnes Chow fueron detenidos ayer en aplicación de la controvertida ley de seguridad nacional impuesta por Pekín a esta ex colonia británica.
El multimillonario septuagenario fue detenido bajo sospecha de convivencia con fuerzas extranjeras, uno de los delitos contemplados en la nueva ley que entró en vigencia a fines de junio, así como de fraude.
China saludó oficialmente al arresto. “Estos agitadores anti-chinos en concertación con fuerzas extranjeras han puesto gravemente en peligro la seguridad nacional (...) Jimmy Lai es uno de sus representantes”, señaló en un comunicado la oficina china responsable de controlar la situación en Hong Kong y Macao.
EU critica a Pekín
El jefe de la diplomacia de Estados Unidos (EU), Mike Pompeo, dijo estar “profundamente preocupado” por el arresto de Jimmy Lai y advirtió que Pekín “ha destripado” los derechos en ese territorio chino. Su detención es “una prueba más de que el Partido Comunista Chino ha eviscerado las libertades de Hong Kong y erosionado los derechos de su pueblo”, añadió.
El responsable de la policía Li Kwaiwah aseguró que los detenidos están acusados de abogar por sanciones extranjeras.
Chow fue detenida en el marco de la misma ley, según una fuente policial.
“Ahora está confirmado que Agnes Chow fue detenida por cargos de ‘incitación a la secesión’ en virtud de la ley de seguridad nacional”, se lee en la cuenta de Facebook de la activista.
En total, según la fuente policial, diez personas fueron detenidas este lunes. Entre ellos figuran dos de los hijos de Lai, y Wilson Li, quien afirma ser camarógrafo independiente que trabaja para el canal de televisión británico ITV News.
