Sin público, con acceso limitado a los periodistas, y un estricto protocolo sanitario, operará la Asamblea Nacional, a partir del próximo 1 de julio cuando se inicie un nuevo periodo de sesiones ordinarias.
Ayer, día en que sesionó el pleno legislativo para debatir el veto presidencial al proyecto de ley 287 (moratoria), se pudo observar las adecuaciones que está implementando el Legislativo para operar en medio de la pandemia.
Por ejemplo, se empezaban a colocar divisiones de acrílico entre las curules de los 71 diputados. Tampoco se permitirá público en las gradas, medida que empezó a regir desde el pasado 11 de marzo. Allí se ubicarán los pocos periodistas a los que se les permitirá el acceso al recinto.
Mientras que el protocolo sanitario incluye la toma de temperatura, gel, gel alcoholado en las manos, el uso de mascarillas y el distanciamiento físico en todas las oficinas
En la Asamblea se han dado varios casos de funcionarios que han contraído el coronavirus, entre ellos, el diputado y segundo vicepresidente de ese órgano del Esta do, Tito Rodríguez.
El próximo 1 de julio, desde la Asamblea, el presidente de la República, Laurentino Nito Cortizo, dará un mensaje a la Nación. Este año esa intervención estará marcada por la pandemia producto de la Covid-19.
Ese día también se escogerá a una nueva junta directiva.
El perredista Marcos Castillero, actual presidente de la Asamblea, ha manifestado sus intenciones de reelegirse en ese puesto.
