El presidente de Colombia, Iván Duque, condenó ayer el asesinato de un fiscal especializado en crimen organizado, en Cali.
“Aprovecho [...] para levantar también nuestra voz de rechazo a los crueles asesinos que le quitaron la vida al fiscal [Alcibiades] Libreros”, declaró el mandatario.
“Ni esa muerte canalla, ruin, vil, ni ninguna otra que se perpetre contra el pueblo colombiano quedará en la impunidad”, agregó.
Según la policía, el fiscal de 58 años se movilizaba el domingo en su vehículo personal, sin ningún esquema de protección, cuando un sicario le disparó tres tiros.
Carmenza Libreros, hermana de la víctima, aseguró que el fiscal había solicitado un equipo que velara por su seguridad, ante las amenazas que recibía.
“La hipótesis principal es que esto estaría relacionado con el trabajo del fiscal, que era reconocido como uno de los fiscales más aguerridos y más valientes en su lucha contra el crimen organizado en Cali”, declaró en W Radio el secretario de seguridad de la ciudad, Andrés Villamizar, quien dijo estar “sorprendido” ante la revelación de que el fiscal no tenía protección.
Se ofrece una recompensa de unos 15 mil dólares por información ligada al hecho.
