El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se dirigirá mañana martes a Dallas, donde hablará durante la ceremonia en homenaje a los cinco policías ultimados el jueves pasado por un francotirador que quería vengar los abusos policiales contra los negros.
Entre tanto, se supo que el veterano del Ejército de Estados Unidos que mató a tiros a los cinco oficiales, estaba preparando un ataque más grande, posiblemente con explosivos, y se burló de la fuerza de seguridad y escribió en una pared, con su propia sangre antes de ser ultimado, dijeron ayer las autoridades.
Micah X. Johnson improvisó y utilizó su entrenamiento militar para disparar contra la policía durante una manifestación el pasado jueves por la tarde, declaró a la cadena CNN el jefe de policía de Dallas, David Brown.
“Estamos convencidos de que este sospechoso tenía otros planes”, dijo Brown, y agregó que las recientes muertes de dos hombres negros a manos de policías en Minnesota y Luisiana llevaron al atacante de Dallas a acelerar sus planes. Johnson, un veterano militar negro de 25 años que cumplió servicio en Afganistán, aprovechó la marcha que comenzó hacia el final de una protesta por esas dos muertes. Antes de ser muerto por un robot equipado con una bomba, Johnson cantó, se rió, y se burló de la policía, diciendo que quería “matar gente blanca” por los asesinatos de gente negra a manos de policías.
