La matanza en la discoteca Reina de Estambul la noche de Año Nuevo, reivindicada por el grupo yihadista Estado Islámico (EI), busca polarizar la sociedad turca, afirmó ayer el presidente Recep Tayyip Erdogan.
El ataque “apunta a polarizar la sociedad, eso está muy claro”, declaró Erdogan en su primer discurso público desde el atentado del 1 de enero que dejó 39 muertos y decenas de heridos.
Busca “quebrar nuestro equilibrio, enfrentarnos entre nosotros”, advirtió Erdogan. “Vamos a permanecer en pie y mantener la sangre fría”, agregó el presidente turco.
Los ataques “apuntan a que nuestra emoción prime sobre nuestra razón”, añadió. “Aunque eso nos haga sufrir, no es una excusa para rendirse”, sostuvo el mandatario turco.
Mientras, el ministro de Relaciones Exteriores, Mevlüt Cavusoglu, declaró ayer a la agencia de prensa progubernamental Anadolu, sin precisar la identidad del atacante.
El autor de la matanza sigue prófugo, y según medios turcos al menos 20 personas fueron detenidas ayer por tener vínculos con el EI.
