Las autoridades sanitarias buscan respuestas. No les gusta lo que ocurrió en los primeros días de julio,cuando, en promedio,cada 60 minutos murió una persona por la Covid-19.
En este contexto, el ministro de Salud, Luis Francisco Sucre, se reunió el pasado miércoles con el director de la Caja de Seguro Social (CSS), Enrique Lau Cortés; la ministra consejera de Salud, Eyra Ruiz, y con los directores médicos de los principales hospitales del país y algunos asesores del Ministerio de Salud (Minsa).
Ruiz contó que la idea fue realizar una “auditoría” de las defunciones para así determinar si se deben cambiar los protocolos de atención o si hay que suministrar otros tratamientos.
“Nos reunimos también para evaluar con los directores médicos el por qué los pacientes crónicos vienen descompensados”, reveló la funcionaria.
Actualmente, los hospitales públicos donde más decesos ocurren por la Covid-19 son el Complejo Hospitalario Dr. Arnulfo Madrid de la CSS, el Hospital Santo Tomás y, en tercer lugar, el Irma de Lourdes Tzanetatos. Luego están el San Miguel Arcángel y el Nicolás Solano.
Los cuatro primeros se encuentran en la provincia de Panamá y el último en Panamá Oeste.
La estrategia
Según la ministra consejera, la nueva estrategia también pasaría por ir a las comunidades con mayor cantidad de contagios y evitar que los pacientes lleguen en estado grave a los hospitales, que es lo que viene ocurriendo en los últimos días. “Nos preocupa esto que estamos viendo y la cantidad de defunciones en aumento”, puntualizó Ruiz .
Durante los primeros días de este mes se han reportado récords en las cifras de defunciones. Por ejemplo, el pasado 3 de julio hubo 31 decesos y el 7 de julio la cifra alcanzó las 29 muertes. Estos registros nunca se habían dado en el país.
En el encuentro para evaluar la cifra de los decesos estuvo presente Reynaldo Chandler, neumólogo y asesor del Minsa, quien expresó que, en estos momentos, dos terceras partes, es decir, el 66% de las defunciones, está ocurriendo en las salas de hospitalización.
En palabras del médico internista, la razón de este aumento guarda estrecha relación con el incremento exponencial de casos que se han detectando en las últimas semanas. “Actualmente, se vienen reportando casi 1,000 nuevos casos por día, cuando antes no pasaban de 500”, planteó.
A su vez, sostuvo que evidentemente mueren más personas en salas de hospitales, porque allí es donde llegan más pacientes. Por ejemplo, de los más de 1,000 pacientes hospitalizados hasta el momento, el 85% se encuentra en sala y el 15% en cuidados intensivos.
A raíz de esto, Chandler dijo que parte del nuevo plan del equipo de salud busca ayudar a los pacientes que ingresan a las salas de los hospitales del país.
Esto implica “actualizar” los tratamientos que se le suministra a los pacientes, así como mejorar el monitoreo de los pacientes allí. Una opción, contó el neumólogo, sería la telemedicina, es decir, apoyarse con médicos especialistas a distancia, que en estos momentos no pueden acudir a los hospitales porque presentan algún factor de riesgo.
“El tema del recurso humano también es muy importante en esta nueva estrategia que se va a implementar en salas”, añadió el asesor del Minsa, quien ha planteado que a las salas llegan pacientes con la Covid-19 en estados leves y moderados, pero muchas veces hasta cinco y seis días después de haber sido contagiados y con la enfermedad avanzada. Incluso, llegan con insuficiencia respiratoria aguda.
Por lo anterior, considera la variable “tiempo” como importante para garantizar la vida del paciente, porque cuando llegan al hospital con el virus en su fase más agresiva, a pesar de que los médicos intervienen, no logran reanimar al paciente.
Otro aspecto que señalan los especialistas, como Jorge Luis Prosperi, es que en el país hay una buena parte de la población con algún factor de riesgo y lo desconoce. Eso hace más vulnerables frente al virus a aquellas personas mayores de 60 años o con alguna enfermedad crónica.
Sobre este tema, Israel Cedeño, director de la región Metropolitana de Salud –donde se reporta la mayor cantidad de defunciones–, acotó que mientras suban los casos e insista la gente en salir a la calle, hay más posibilidad de contagiar a la población vulnerable, que se enferma gravemente y muere.
“Por eso, la insistencia del Minsa de identificar todos los casos, identificar todos los contactos y hacer entender a todos que, aunque no sean mayores de 60 años o con enfermedades, pueden ser entes multiplicadores de la enfermedad y contagiar a personas que sí son vulnerable”, puntualizó.
Sobre la posibilidad de establecer permisos controlados a las personas con factores de riesgo, el funcionario consideró que es una estrategia que ha funcionado en otros países, aunque, como toda estrategia, tiene limitantes. “Igual, si los que viven con él o ella no se cuidan, salgan o no estas personas están en riesgo”, concluyó.
