El Instituto Colombiano del Dolor suspendió la eutanasia a la que sería sometida ayer Martha Sepúlveda, de 51 años, quien sufre de esclerosis lateral amiotrófica, una enfermedad incurable, aunque no en etapa terminal.
Medios de comunicación de Colombia, entre ellos El Espectador, informaron que la resolución del instituto fue adoptada el pasado viernes 8 de octubre.
“El Comité Científico Interdisciplinario para el derecho a morir con dignidad a través de eutanasia del Instituto Colombiano del Dolor S.A.S., según reunión del 8 de octubre del presente año, en la cual se revisó y analizó de nuevo de forma amplia y suficiente la solicitud de la señora Martha Liria Sepúlveda, concluyó de manera unánime cancelar el procedimiento a morir con dignidad a través de eutanasia, programado para el 10 de de octubre de 2021”, dice un comunicado del instituto, divulgado ayer por el diario El Espectador.
Según el periódico, que cita el comunicado del instituto, la cancelación se debió a las reglas impuestas en la resolución 971 de 2021 del Ministerio de Salud, por medio de la cual se establece el procedimiento de recepción, trámite y reporte de las solicitudes de eutanasia en Colombia.
De acuerdo con la institución –dijo El Espectador–, al contar con un concepto actualizado del estado de salud y evaluación de la paciente, no cumpliría con el “criterio de terminalidad” como se estableció en principio.
La Corte Constitucional colombiana precisó en jurisprudencia de 1997, cuando se aprobó la eutanasia en Colombia, que el Estado debe ceder ante las peticiones de quienes padecen una enfermedad terminal que experimentan intensos sufrimientos. Martha Sepúlveda iba a ser la primera persona en acceder a la eutanasia sin padecer tal condición, pero la institución se lo negó, añadió el diario.
En entrevista con Caracol TV, Sepúlveda expresó públicamente sus últimos deseos. Aseguró sentirse agotada por una enfermedad que no le permite moverse con comodidad, lo cual la hace sentir como una carga. Explicó que era una decisión sin vuelta atrás, la cual está respaldada por su mismo hijo único, Federico Redondo Sepúlveda.
El hijo dijo ayer a La W, citado por El Tiempo, que la decisión es “irrespetuosa, impresentable; hicieron todo a escondidas y no notificaron que se iba a reunir. La médica tratante no nos informó, y esto es contradictorio a los lineamientos propios de estos procedimientos”.

