Bajo la lupa de los pacientes, del sector empresarial y de representantes de la sociedad civil está la reglamentación de la Ley 242 del 13 de octubre de 2021, que regula el uso medicinal y terapéutico del cannabis y sus derivados.
En ese contexto, la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá, la Asociación Cannábica Medicinal de Panamá y la Fundación Buscando Alternativas han enviado notas al Ministerio de Salud (Minsa) planteando dos temas: primero, su inquietud porque el término para reglamentar la Ley 242 vence el próximo mes y, segundo, porque desean ser parte de este proceso, pero hasta la fecha no reciben respuesta.
Carlos Ossa, vocero y tesorero de la Fundación Buscando Alternativas, subrayó que la normativa fue promulgada el pasado 13 de octubre, por lo que ya van más de dos meses y hasta el momento no avanza el proceso de reglamentación, que debía tomar 90 días.
“Lo que pedimos como pacientes es que se reglamente bien y a tiempo, con la participación de la sociedad civil. De nada sirve una ley si no está reglamentada. Es como un carro sin llantas y mientras no se cumpla con ese proceso, los más perjudicados somos los pacientes”, manifestó el activista.
La fundación de la cual es parte Ossa envió una nota el pasado 21 de octubre al ministro de Salud, Luis Francisco Sucre, en la que apeló para que se le tome en cuenta a fin de formar parte en la mesa encargada de reglamentar la ley y aportar a esta desde la experiencia del paciente.
A su vez, la Cámara de Comercio remitió a Sucre una carta el 2 de septiembre pasado, en la que, además de expresar su interés de estar en la mesa, le indicó que con el inicio de esa nueva industria y la inversión del sector privado se producirán miles de empleos en todos los niveles de la cadena, desde el cultivo hasta su distribución, y para lograr eso “es importante” que la regulación sea cónsona con esos objetivos.
Adolfo Linares, expresidente de la Cámara de Comercio y su representante en este tema, señaló que la implementación exitosa de esta ley dependerá mucho de su reglamentación, y la redacción de esta debe manejarse con la misma transparencia y amplitud que hubo durante su discusión en la Asamblea Nacional.
“Lo que nos preocupa es que salga una reglamentación que no haya sido discutida y revisada. En la Cámara de Comercio hemos participado de la discusión de la ley y ahora queremos ser parte de la reglamentación. Lo que no queremos es una sorpresa luego”, aportó.
Por ejemplo, Linares planteó que hay puntos muy importantes que todavía se deben definir en la reglamentación, como el proceso de adjudicación de las licencias o el diseño de los lineamientos que regirán el registro de los pacientes que podrán acceder al cannabis medicinal.
Además, indicó que la forma de usar o consumir el cannabis medicinal debe mantenerse abierta y a discreción de lo que prescriba el médico, que es un profesional idóneo, de acuerdo con lo que más le convenga al paciente.
La última organización en hacer la misma petición fue la Asociación Cannábica Medicinal de Panamá, el pasado 19 de octubre. Su vocero, Gabriel Menasche, manifestó que este tema se está manejando con hermetismo. “Vemos con preocupación que todo lo manejan en silencio y luego que el presidente de la República [Laurentino Cortizo] firmó la ley pensamos que todo fluiría más rápido, pero parece que está estancado”, acotó.
Al respecto, el Ministerio de Salud (Minsa) detalló que un equipo técnico de la Dirección Nacional de Farmacia y Drogas está trabajando en el desarrollo de la reglamentación, en la que se han seleccionado y agrupado los artículos según competencia de cada uno de los departamentos de la Dirección.
Sobre la participación de los actores, el Minsa señaló que la Ley 242 contempla varios de estos, como el Ministerio de Desarrollo Agropecuario, el Ministerio de Comercio e Industrias, la Federación de Pacientes con Enfermedades Críticas, Crónicas y Degenerativas, entre otros. “Si bien es cierto la Cámara de Comercio no está entre los actores de la Ley, será tomada en cuenta como siempre lo hemos hecho, toda vez que sus aportes son muy valiosos, al igual que a muchos otros que convocaremos en el momento oportuno”, informó.
Finalmente, la entidad comunicó que hay varios actores involucrados en la puesta en marcha de la Ley, por lo que se está coordinando este “arduo” y “complejo” trabajo para cumplir con el periodo tipificado en la ley, con la finalidad de obtener una reglamentación “robusta”.
“La reglamentación estará enfocada a todo lo relacionado con el tema operativo de la sustancia, desde la importación de la semilla, la siembra, fabricación hasta la dispensación al paciente. La Dirección Nacional de Farmacia y Drogas, como ente regulador responsable, prevé cumplir con el tiempo establecido para la reglamentación”, concluyó el Minsa.

